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lunes, 17 de agosto de 2015

Primum non noncere

Se acerca Tordesillas y a mí ya me están entrando los sudores fríos. Ayer, un toro corneó a un tal Fortes (digo un tal porque hasta ayer no tenía ni idea de quién era). El del traje de luces recibió de rodillas al primer toro en Salamanca y claro, cuando te pones de rodillas delante de un toro que sale cegado a una plaza llena de luz y de gente, pasan estas cosas. Le metió el pitón por el cuello. Unos días atrás Fran Rivera también salió de la plaza con un piercing nuevo.

No sé si os habéis fijado en la desesperada campaña en los medios de comunicación que se está haciendo, intentado lavar la imagen de los toreros. Cada día hay una noticia en los periódicos y en las televisiones con el buen "trabajo" que han hecho los valientes. Y claro, cuando son corneados también lo publican. Yo digo que los toreros tienen lo que se merecen y la psicópata soy yo. Me dicen y repiten continuamente que tengo que respetar a los taurinos. Son los mismos que olvidan quienes son los que disfrutan con la humillación y tortura de un animal en público. Psicópata por no ponerme en el lugar del torero. Al revés, amigos, me pongo en el lugar del torero y no consigo entender que les lleva a ponerse delante de un toro para torturarlo y matarlo en público. No es que me alegre de que el toro les embista (bueno...), pero de ahí a sentir pena por ellos... Hay gente borracha saltando de los balcones de los hoteles, el mundo lo llama balconing y yo prefiero llamarlo selección natural. No me alegro de su muerte, pero ojo, tampoco es algo que me apene. Más pena me da el albañil que muere de un golpe de calor por trabajar de sol a sol. No entiendo la pena por la muerte o el sufrimiento de quien se pone voluntariamente delante de un toro.

Desde mi punto de vista, promover el sufrimiento animal como cultura y espectáculo con el objetivo de recrear debería ser considerado delito. He dicho. Para mí no es un artista, y que no me vengan con el argumento de que Picasso y Lorca defendían los toros. ¿Y? Tampoco entiendo a Picasso. Un artista para mí es Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Donattello, Monet, Cervantes, Shakespeare...

¿Valentía del hombre? ¿Igualdad de condiciones? El toro no sale acompañado de una cuadrilla. El torero no sale cegado. El torero sabe dónde está y a qué ha ido. Al torero no le clavan banderillas en el cuello. El tío del caballo con la vara no pica y pica al torero para que se vaya desangrando. Al toro no le dejan irse por sangrar, no sale cinco o seis toros más a ayudarle cuando va perdiendo. Si la tauromaquia fuese justa, el torero seguiría en el ruedo tras la cornada hasta caer muerto en un charco de sangre y arena. Y, por cierto, el toro le cortaría las orejas y el rabo. Un combate en igualdad de condiciones es un combate de boxeo. Uno contra uno y los dos con las mismas armas.

"Es que si no hubiera tauromaquia desaparecería el toro de lidia". Sí, es una variación de la raza criada y creada para un único fin. Que desaparezca, creo que es preferible a criarlos para torturarlos. El verdadero argumento de los taurinos no es la raza del toro, es el color del dinero. Es la infraestructura alrededor de las corridas: casas de ganaderías, transportistas, jornaleros, cuadrillas... No les veo preocuparse por el lince ibérico. 

"Es una tradición". El toreo que conocemos nosotros no tiene tanto tiempo como nos quieren hacer creer. Tirando a lo sumo para atrás, los Reyes Católicos, y ni siquiera en esa época era como hoy lo conocemos. Tradición también era quemar a los herejes en la plaza del pueblo. Torquemada se echaría las manos a la cabeza con el nuevo Papa. Tradición era la lucha de gladiadores. Tradición era el derecho de pernada. Y el diezmo. Y la esclavitud. Amigos, hay una cosita que se llama evolución. Es imposible ir hacia delante y mirar hacia atrás; quien vive en el pasado no puede avanzar.

No sé, necesito que algún taurino me explique con seriedad y sin llamarme de todo dónde cojones le ve la gracia al tema. Sé que tengo amigos por ahí que les mola, incluso familia... Por favor, quiero entenderos.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Ponte en mi piel

Todos nosotros llevamos siempre una tela (o dos, o tres, depende del frío) por encima de nuestra propia piel y nuestros propios pelos para protegernos del clima (entre otras cosas). ¿Que nos parecería que cada año algunos seres capturaran a veinte millones de humanos en trampas para arrancarnos la piel con la que ellos poder crearse unos bonitos abrigos? ¿O que criaran a cuarenta millones de humanos en granjas dedicadas única y exclusivamente a hacernos crecer para luego arrancarnos la piel a tiras? Despellejados, antes o después de la muerte. Generalmente antes. Tampoco es que la muerte sea un alivio, porque ha de producirse de forma que no se dañe la piel lo que deja las opciones en ser gaseados (la asfixia dura unos 30 minutos), electrocutados por vía bucal, anal o vaginal o directamente desnucados.

Las principales víctimas de esta caza son los zorros grises y rojos, las nutrias, los castores norteamericanos, los coyotes, los visones, los mapaches, ratones almizcleros, ardillas rusas y chinas, armiños y las zarigüeyas. Y en las granjas lo que más se cría son visones, chinchillas, zorros plateados y azules, hurones negros y blancos, mapaches, nutrias, perros, gatos y conejos.  Y es que para hacer UN SOLO ABRIGO se necesitan muuuuchos animales, unas 300 chinchillas, 250 ardillas, 60 visones, 30 gatos o mapaches, 20 zorros, nutrias, linces o focas bebé, 15 ocelotes, 8 lobos, perros o focas adultas, 6 leopardos...

Entiendo que los humanos necesitamos vestirnos, que no podemos salir a la calle como los animales solo con su propia piel, pero joder, hay alternativas. No las había en la prehistoria y era absolutamente necesario cazar para vestirse, pero hoy en día existen las fibras vegetales y los tejidos sintéticos. Usa piel sintética en vez de piel real. Usa forros polares, microfibras.

Pero, si todo esto del sufrimiento y el hacinamiento animal nos da absolutamente igual, todavía hay una razón más. La extinción. El visón del mar y el zorro de las Malvinas ya no existen. Tres especies de tigres ya han desaparecido: el de Bali, el de Java y el del Mar Caspio. Directamente. No es que sufran caza y muertes crueles por su piel, no, es que ya no existen. Muchas de las pieles más solicitadas son de especies muy amenazadas, como los tigres (en 2005 quedaban menos de 7.000 y de los tigres de Siberia menos de 200), los leopardos de las nieves (menos de 5.000 ejemplares) los jaguares, los koalas, los ocelotes e incluso los castores. En España, por ejemplo, extinguimos la garduña de Ibiza, y casi lo hemos conseguido con el lince ibérico, del que quedan menos de 800 ejemplares (he leído cifras que no llegan a los 300, pero ante la duda, pongo la más alta que he encontrado).

Sigamos creyéndonos los amos del mundo, y destruyendo todo lo que nos rodea, y cuando estemos solos en el mundo sin más compañía que la de otros miserables humanos, nos echaremos las manos a la cabeza.