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domingo, 20 de septiembre de 2015

Venceréis, pero no convenceréis

A partir del próximo año, la asignatura de filosofía dejará de impartirse en el segundo curso de  bachillerato. Acompaña a las demás asignaturas "artísticas" como música, pintura, literatura, y otras no tan artísticas que a mí me dolió perder al llegar al último año de instituto como educación física. Asignaturas que según el "iluminao" de Wert distraen a los alumnos de lo importante. De esto a quemar los libros porque distraen hay un pasito. Las enseñanzas artísticas y musicales pasarán a ser optativas hasta en primaria, donde eran obligatorias UNA sola hora a la semana. La alternativa será un segundo idioma. Conocimiento del Medio se parte en dos y pasará a ser Ciencias Sociales y Ciencias Naturales. En la ESO, la cosa pinta mucho peor. Música y Plástica pasan a ser optativas, y pierden esa hora obligatoria que había en los tres primeros cursos. 

Podría hablar de lo mucho que mejora la concentración la educación musical, la memoria, la coordinación, la expresión, la empatía, el trabajo en equipo, la coordinación... De lo mucho que necesitamos la creatividad como seres humanos. De como las materias que distraen desarrollan el intelecto y las emociones. Aprendes expresarte y joder, las palabras tienen poder, pero el poder solo radica en quien sabe usarlas. Y eso no les interesa. Pueblo que se somete, perece. Quieren enseñarnos a olvidarnos de pensar. Pero las asignaturas que distraen tienen un problema muy grave, y es que te enseñan a pensar por ti mismo. No te dan una serie de datos a memorizar que tu vomitas en el examen y ala, a volar. Tienes que pensar, teorizar, darle vueltas al coco, sacar tus propias conclusiones, tener ideas. De nada sirve toda la geografía, matemáticas e historia del mundo si no aprendes a pensar por ti mismo. 

No interesa que pensemos. Si el hombre se sienta a pensar y a pensar y a pensar, irremediablemente en algún momento pensaría en su fin, que es algo seguro. Y en la horrible insignificancia que tenemos en el universo. Y en ese punto, o te vuelves loco, o te dejas llevar a un sentido de inutilidad que puede entumecerte por completo. Es lógico, te preguntas de qué sirve escribir un gran libro, o estudiar, o trabajar para ganarte la vida, o incluso de qué sirve encontrar el amor, cuando no eres más que un puñetero microbio efímero (muy efímero) que está de casualidad en una mota de polvo dando vueltas sin parar por un universo inmenso y del que no somos capaces de imaginar su tamaño ni lo que en él puede haber. Nuestras vidas son breves e intrascendentes. El universo no se preocupa por nosotros, ni por lo que hemos hecho. Es para perder la cabeza. Es uno de los riesgos de pensar. Otro de los riesgos de pensar es descubrir que el mundo es una mierda de dimensiones épicas. Y otro de los riesgos es saber que se puede cambiar un poquito, solo que no interesa a los que mandan porque dejarían de tener verde en los bolsillos. Y este, señores, es el riesgo que les da miedo. Que pensar provocaría que los que mandan vieran sus castillos en el aire temblar. 

Que conste que yo he sido la primera en despotricar sobre ciertas asignaturas cuando me ha tocado sufrirlas en mis carnes. He sufrido música, y sus tempo y su flauta dulce. Algunas horas de filosofía se me hacían eternas y más de una vez y de dos pensé que era imposible llegar a las conclusiones de Platón, Descartes, Nietzsche y compañía sin un buen colocón encima. Recuerdo las palabras de un profesor de historia un día que nos oyó quejarnos sobre el aburrimiento que nos generaba la clase: "Os gustará más cuando no tengáis que estudiarla por obligación. Cuando pasen unos años, alguno cogerá un libro de filosofía y lo entenderá y le gustará". Nos reímos en su cara, como buenos adolescentes. Sin embargo, pasó el tiempo y se cumplió su predicción. He leído con interés las mismas "tonterías" de las que escuchaba hablar al profesor sin prestarle atención porque me pasaba notitas en clase. Es normal, adquirimos la costumbre de vivir antes que la de pensar. Pero necesitamos esa base para propiciar el cambio cuando estemos preparados

Y la alternativa a Religión, vuelve a ser Ética, lo que no deja de hacerme sonreír de medio lado al pensar que o eres religioso o vives con ética... 

Por cierto, desaparece una asignatura que yo no llegué ni a oler, pero que me habría gustado, llamada Ciencias para el Mundo contemporáneo, que en teoría era para que los de letras tuviéramos algo de conocimiento científico básico. ¿Y sabéis por qué? Porque los capillitas de la Concapa dicen que es "muy dañina para la libertad de conciencia porque se ofrece desde posiciones bioéticas muy definidas". Vamos, que la religión no tiene una posición bioética definida ni ataca la libertad de conciencia ni nada. Nononono. La razón y la ciencia al menos intentan encontrar soluciones, poco a poco, buscando aprender de cada error. La religión es pura imposición y arrogancia. Es como decir que han encontrado la respuesta a todas esas preguntas existenciales que tenemos, pero que no nos la darán hasta que muramos. MIRA, MACHO, nunca, ni siquiera cuando todo haya terminado, sabremos por qué diablos han sucedido las cosas. 

España, como siempre, seguirá siendo una generación más ese lugar triste, oscuro, rencoroso, anclado en el medievo y con olor a sacristía, gobernada por corruptos y gentuza mediocre. 

miércoles, 29 de abril de 2015

Por la Cáritas

Un estado aconfesional contribuyendo a la financiación de la Iglesia (católica, por supuesto, ni hablar del resto de religiones pecadoras que arderán en el infierno) y teniendo en cuenta sus valores a la hora de legislar. Con dos huevos como dos catedrales. Hace unos días leí un artículo en ABC que decía
que el nivel de cultura había caído cuesta abajo y sin frenos en los estudios de Historia del Arte y demás porque, ojo a lo que viene, se estaba sacando la religión de la escuela pública y eso empobrecía la cultura. Y sin anestesia. No es que espere otra ideología de ABC, of course, pero no sé, llamadme ilusa o cualquier cosa parecida, pero esperaba que la gente en algún momento de estos últimos dos mil años decidiera levantar la cabeza, dejara de mirar el barro de sus zapatos y pensara un poco por y en ellos mismos y actuara. Aunque, como siempre, llego a la conclusión de que como conjunto damos verdadero asco. La masa no quiere ni libertad ni razón ni lógica ni nada que se le parezca. Prefiere siempre la ficción, la mentira tranquilizadora, la religión. No me hago muchas ilusiones sobre los motivos de la gente para hacer lo que hace. Es más, en el noventa por ciento de los casos los motivos de la gente se reducen a tres cosas: miedo, dinero y sexo. Y casi siempre en ese orden. Para no salirnos de la línea, la religión persiste por el primer y gran motivo: el miedo.

Durante siglos, la humanidad buscó consuelo a sus más profundas angustias, pero todas las respuestas lógicas, racionales, se quedaban pequeñas ante la muerte. Ante la impasibilidad de la naturaleza ante el sufrimiento humano. Hasta que llegó el primer iluminado. No se sabe quién, pero alguien descubrió "la verdad". Una verdad que a todos servía. Una verdad que daba, sino respuesta, al menos consuelo como respuesta a los temores de los primeros hombres. Así que, estos iluminados defendieron esta idea, esta verdad, hasta con su sangre. Y siguieron con la sangre de los demás. Y con mentiras, después. Con lo que hiciera falta. Y, ojo, hasta cierto punto lo entiendo. El hombre siempre ha buscado dominar todo aquello con lo que se topa. Supongo que es una tendencia natural el aspirar a controlar nuestro entorno, pero no debería aplicarse a control sobre el resto de seres humanos, y menos todavía sobre sus creencias.

En fin, y todo esto a qué viene, os preguntaréis. Qué mosca cojonera le ha picado ahora a la petarda insufrible esta. El obispo de San Sebastián me ha picado. José Ignacio Munilla que se llama el iluminao. Y volviendo a las primeras frases de la entrada: sacar la religión de las aulas empobrece la cultura. ¿Y qué entienden estos señores por cultura? Pues sentaos, por favor, que vienen curvas. Para el iluminao de San Sebastián la masturbación es "violencia sobre el cuerpo". Supongo yo que este hombre irá a tal velocidad y potencia que se hará fuego, porque sino... Y además, sigue "hacerlo introduce un patrón de comportamiento (...), una vivencia mecanizada, automática, rápida y despersonalizada que convierte el cuerpo en algo que manipular". Hasta aquí parece que es casi normal, dentro de lo que se espera por normal en un tío que vive de la Iglesia (leáse impuestos de todos). Pero, ojo, para qué quedarse ahí pudiendo añadir que: "las mujeres a consecuencia de la <<revolución sexual>> reproducen modelos de comportamiento masculinos y también entran en este desorden con cierta frecuencia". Di que sí. Chicas, que si os masturbáis es porque estáis copiando a los hombres. Y que además es porque tenéis un desorden mental. Vosotras. No los que creen que es pecado.

Este iluminao ha publicado un libro de 165 páginas en el que no le ha quedado huequito para hacer recomendaciones de métodos anticonceptivos ni para evitar enfermedades porque claro, según él "no existen relaciones seguras", pero sí ha encontrado sitio para considerar a los homosexuales "depravaciones graves".  Lo de violar niños ya tal.

¿Lo peor de todo esto? Que esta gente vive del puñetero cuento. Cada persona residente en España, sea católica, musulmana, atea, hindú o extraterrestre, da, queriendo o sin querer, paga a la Iglesia Católica. Están libres de pagar impuestos como el IBI, el de obras, el de sociedades... Además de recibir una asignación vía IRPF (bueno, dos...) una para financiación del culto y el clero (que me toca los ovarios a dos manos) y otra para fines sociales (que se supone que es la parte que va a Cáritas, ¿pero sabéis cuánto dan a Cáritas en realidad? No llega al 4% de lo que Cáritas recibe). En el ámbito de la enseñanza, que, por cierto, los profesores los eligen los obispos, no como al resto de profesorado, la Iglesia recibe del Ministerio de Educación y sus conserjerías unos 610 millones de euros. Que digo yo... que si el profesor lo eliges tú, lo pagas tú ¿no? Capellanes de los hospitales, en cárceles, museos en poder de la Iglesia, catedrales, colegiatas, monasterios, terrenos rústicos o urbanos, viviendas, joyas, cuadros, arte sacro, donaciones de suelo público... Vamos, que sumando entre una cosa y otra hay cifras que señalan 11.000 millones de euros al año. Repito. 11.000 millones de euros.


Si mis vicios me los pago yo. Tus vicios tú. La Iglesia no es necesaria en un estado aconfesional. No debería recibir ni mejor ni peor trato que otras religiones. No debería recibir un duro del estado. Si quieres ir a la Iglesia, genial, págala tú. No me hagas pagarte tus ilusiones y tus bellas mentiras.

sábado, 24 de enero de 2015

La "Berdadera Hizquierda"

He empezado este 2015 a lo grande. Solo llevamos veinte días de este nuevo año y ya he sido acusada de tres grandes cosas: de no ser una defensora de los derechos de los animales  DE BERDAD, de no ser una feminista de BERDAD y de no ser de la Berdadera Hizquierda. Triple combo y seguimos para bingo. Me doy cuenta de que me estoy haciendo vieja porque me da la sensación de que todo esto está muy repetido.

Supongo que la gente Berdadera no se conforma con lo buena que es ella y sus ideales que tiene que estar comentando lo malos que somos los demás. Parece ser que no puedes luchar por una misma causa si tus métodos o tu forma de entender las cosas son distintas a los que poseen la verdad absoluta, aunque persigáis el mismo fin. Es decir, hay unos cuantos personajes en cada "lucha por la causa" que se creen en posesión de la verdad y cualquiera que disienta de sus métodos o que
simplemente opte por otras formas ya no es de la Berdadera Causa.

Os explico, para los ignorantes como yo que no entendemos estas cosas. Lo primero que aprendí este año es que no puede ser defensora de los derechos de los animales si no eres vegetariano. Así. Este argumento grandioso da pie a contestar que no se le ocurra defender el medio ambiente si se come lo que produce oxígeno, pero... Bueno, no puedes estar en contra de la tauromaquia, en contra del sufrimiento animal si comes carne. Deduzco que todos los que comemos carne disfrutamos tirando cachorros al río, lanceando, cazando, y mutilando. No voy a entrar en si el cuerpo humano necesita carne o no para vivir, en si tenemos más en común con los herbívoros que los carnívoros, en lo qué haría un león con hambre frente a un vegetariano diciéndole que respeta su vida...
En este post solo hablo del flaco favor que le hacen a su propia causa. He buscado un estudio del Eurostat (del 2003) que hablaba de un 0,5% de la población en España. Lo que quiere decir que si sacas a la gente que come carne de tu causa, te encuentras a un 99,5% de la población en tu contra. Venga, David contra Goliat. Y suele ganar Goliat. (Encontré otro dato de 2011 que decía que era un 1,5% aunque no me parecía muy fiable... Pero ni así el porcentaje se puede llamar alto).

Cuando se luchaba por el sufragio femenino en Reino Unido (allá por la época de la Primera Guerra Mundial) había dos corrientes enfrentadas. La que defendía el sufragio universal y la que luchaba por conseguir (primero) el voto a las mujeres mayores de norecuerdoquéedad (creo que 30) y después el resto. Pues las primeras acusaban a las segundas de no ser verdaderas feministas. Ambas luchaban por lo mismo, las primeras miraban lejos desde el principio y las segundas iban pasito a pasito. Las primeras no querían aceptar "las migajas" que las segundas veían como un gran primer escalón superado. Ahora esas diferencias también existen. 
Están las feministas de verdad y las "de salón". Que parece ser yo pertenezco al segundo grupo por creer que lo de enseñar las tetas igual no es una buena estrategia para conseguir simpatías. Atención sí, respeto no sé. Que alguien enseñe o no las tetas no me parece un acto ni de respeto, ni de lucha, ni de nada. No sé cuántos derechos han conseguido los tíos enseñando el rabo, pero ahora mismo no se me viene ninguno a la cabeza... En fin, en Reino Unido al final las segundas fueron las que consiguieron el primer paso que facilitó enormemente la consecución del sufragio que perseguían las primeras. Aunque las primeras, en su afán por defender "el feminismo de verdad", se estuvieran tirando ellas mismas piedras a su tejado. Ahora no eres una feminista de verdad si te pintas las uñas. O si te depilas. "Porque es todo una imposición del patriarcado heredado y noséquéhostias". Oye, que igual hay mujeres a las que les gusta maquillarse. Y arreglarse. Y pintarse las uñas. Y depilarse axilas, piernas y hasta las cejas si se les antoja. Igual el feminismo de Berdad debería tener en cuenta que la libertad de uno mismo está por encima de patriarcados y matriarcados. Pero qué voy a saber yo, que solo soy una feminista de salón.

Y ya lo último ha sido escuchar que no soy de la Berdadera Hizquierda porque dije que no me terminaba de convencer Podemos y era muy probable que no les votara en las próximas elecciones. Lo gracioso fue que me lo dijo alguien que lleva toda su vida votando al PSOE... Pero bueno, independientemente de eso, no soy de izquierdas porque planteo dudas que no siempre tienen respuesta. Y OJO, que jamás he votado PPPSOE y JAMÁS he dicho que ellos sí puedan responder a esas dudas, o que haya algún otro partido que sí, solo dije que Podemos era como una ola de tsunami y que no podría ser capaz de valorarlos adecuadamente hasta que pasara un tiempo y los viera actuar. Me considero de izquierdas, pero tengo la manía de pensar por libre y de no repetir las consignas de nadie, lo que me convierte en alguien de poco fiar, supongo.

Al ritmo que voy, estoy esperando escuchar ya un "no puedes defender el medio ambiente mientras conduzcas coche" y un "no digas que eres atea si nunca has quemado una iglesia". Supongo que tampoco soy republicana si no le deseo la muerte al rey.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Llámalo Al Ándalus



Al Ándalus era el territorio de la península que tenían en su poder los musulmanes cuando reinaban aquí, más o menos unos 8 siglos (que se dice pronto) hasta 1492 cuando los Reyes Católicos los expulsaron con la toma de Granada. Y jamás pensé que tendría que explicar lo que es Al-Ándalus, pero el otro día paseando por el centro con unos amigos escuché a un señor decirle a su señora que Al-Ándalus era el nombre "que los moros le ponen a Andalucía" y casi casi acabo metiéndome en su conversación. Se expulsó a muchos musulmanes, pero la mayoría se quedó con la promesa de convertirse al catolicismo (los moriscos). Según la época que busquéis (ochocientos años dan para mucho) veréis mapas de Al Ándalus distinto, pero para que os hagáis una idea os pongo una fotito con los territorios que tenían según el año.

Vale, una vez que tenemos eso claro, imaginemos que hoy, en 2014 (casi 2015 ya) y cinco siglos y pico después, los musulmanes siguen pensando que la península es su casa. Que era el hogar de sus abuelos (si nos ponemos técnicos... tataratatarabuelos como mínimo) y que España es una tierra del Islam. Imaginemos que en vez de amenazar una y otra vez con la "reconquista contra los infieles", empiezan a venir a vivir aquí. Poco a poco. Empiezan a llegar al principio con cuentagotas, abren negocios y empiezan a crear sus familias. Luego cada vez más y hay ciertas zonas de la península que ya son más musulmanas que españolas. Y cuando España quiere darse cuenta ya son un grupo de presión social fuerte capaz de plantar cara.

Seguimos. Imaginemos ahora que por alguna extraña razón EEUU decide atacar algunos de los estados musulmanes, por ejemplo Siria e Irak (OH WAIT!) y los habitantes de esos países emigran en masa buscando un país con más tranquilidad. España, por supuesto. Los españolitos nos cabreamos, nos enfadamos y dado que ni el gobierno ni los organismos internacionales nos hacen caso y frenan esa llegada masiva, empezamos a boicotear los medios de transporte. Los musulmanes se enfadan con nosotros, claro, y se organizan para ayudar a más musulmanes a llegar porque en sus países de origen están sufriendo y creen que en España podrán tener una buena vida. Así que ellos se organizan para "defenderse" de nosotros y nosotros nos organizamos para "defender" nuestra tierra. El conflicto está servido.

Además, podemos añadir un poquito de leña al fuego diciendo que, por ejemplo, a Reino Unido le conviene que haya conflicto porque tiene intereses sobre Gibraltar, así que promete ayuda a los musulmanes si ellos pueden ampliar su territorio en el estrecho. Y hace la misma promesa a los españoles (no es tan difícil de imaginar a un inglés actuando contra un español si miramos la historia).

Aprovechando esas promesas, se plantan aquí los ingleses "para mediar en el conflicto". Todos, musulmanes y españoles, los reciben bien porque piensan que vienen a su favor. E imponen una autoridad británica para decidir, ya que entre nosotros hemos sido incapaces de negociar. Y toma la decisión de Salomón. Dividir España en dos: el sur para los musulmanes y de Toledo hacia arriba para los españoles. Esas son las condiciones y no hay más que hablar.

Los musulmanes, que no tenían nada, protestan (con la boca chica) pero aceptan, y los españoles nos negamos en redondo, porque, oye, es nuestra tierra. Así que los británicos se van lavándose las manos cual Pilatos y aquí nos quedamos con la cara partida. Musulmanes se preparan para defender la tierra que le han dado y los españoles para recuperar la tierra creen es suya. Y empiezan los ataques. Musulmanes a españoles y españoles a musulmanes.

Pero ahora llega la ONU y dice que esos ataques deben acabar. Así que manda unos cuantos consejeros con orden de entender lo que ocurre aquí. Los musulmanes hablan con ellos y les endulzan la oreja. Los españoles están demasiado cabreados para tener diplomacia. ¿Y qué ocurre? Efectivamente, los musulmanes obtienen reconocimiento y se reconoce el Estado de Musulmania dentro del territorio que nosotros conocemos como España.

Así que todos los organismos internacionales y el resto de Estados empiezan a hablar de Musulmania y no de España. Negocian con ellos. Trabajan con ellos. Y en los medios ya se habla de Musulmania y sus habitantes, no de los españoles. Mientras tanto, los años pasan y los musulmanes se asientan cada vez en más territorios, echando a los españoles pasitos hacia atrás una y otra vez.

¿Cuántos de los habitantes de España tomarían las armas para "defender su territorio"? ¿Cuántos intentarían echar a los musulmanes a sangre y fuego? ¿Seríais terroristas? ¿Héroes? ¿Defensores de la patria?

Vale, ahora cambiad musulmanes por judíos, Musulmania por Israel y España y españoles por Palestina y palestinos y seguid diciendo que no entendéis cómo los palestinos pueden ser unos "terroristas". Este post va en estrecha relación con este otro.

viernes, 24 de octubre de 2014

Dios es un barbero

El martes una conocida, amiga de una buena amiga, colgó un vídeo en Facebook. Sé que esa chica y yo comos totalmente opuestas en muchos aspectos (quizás en el 99% de la ideología), pero aún así, cuando nos presentaron nos llevamos bien. A lo que iba, nos gastamos bromas pero intenté en todo momento respetar su forma de pensar. Es cierto que también evitamos mucho acercarnos a los temas que podían causar controversia, no por no discutir, ni por "miedo" a que cambiaran nuestra forma de pensar (creo que las dos tenemos las ideas muy claras, cada una en su extremo) sino por respeto a la amiga en común que nos había presentado y a la que no teníamos ganas de amargarle la semana.
Mi amiga ya me había advertido que esta chica se tomaba sus creencias muy en serio, (mi amiga me conocía lo suficiente para saber que un "mecagoendios" sale de mis labios con cierta frecuencia en según qué situaciones y que podía sacar los dientes si me encontraba por sorpresa con un comentario con la tolerancia típica de las religiones, o sea, ninguna) y no sé si habría "advertencias" también por el otro bando, en plan que no me tuviera en cuenta si se me escapaba algún comentario del estilo.

El resumen es que habremos estado una semana y pico juntas en total (días separados en el tiempo) y hasta ahora sin incidentes. Sin embargo, tengo que reconocer que mis ganas de acribillarla a preguntas aumentan cada vez que leo algún comentario o cuelga algo relacionado con Dios. Los que me conocen saben que lo digo en serio y sin acritud. Siempre que me cruzo con una monja por la calle lo comento: "me encantaría hacerle mil preguntas" y nunca lo hago porque las veces que he intentado dialogar con religiosos acaban enfadados. A los amigos creyentes no los cuento, porque no me toman en serio y/o acaban pensando que les estoy buscando las cosquillas. Pero no, es curiosidad real.
Total, que el martes esta conocida colgó este vídeo en su muro (por favor, no hagáis comentario de la musiquilla de fondo jaja):

Bueno, yo no sabía si reír o llorar. No sabía si reírme por la absurda comparación y por la total falta de argumentos lógicos a favor de la existencia de Dios, o llorar, al pensar que de verdad hay gente que se siente satisfecha con ese tipo de respuesta. Estuve muy tentada, es más, estuve a un click, de responder a su publicación con una parrafada o con un simple "jajajajajajajajajajaja". Hay segunda y tercera parte, pero, por compasión, os las ahorraré (tan fácil como buscar en youtube si sois unos masoquistas). 

No voy a empezar aquí a enumerar todas las razones por las que no creo en la religión. Ni todas las cosas que creo que Dios estaría haciendo mal si existiera (no sé cuál de las dos listas es más larga...). Aclararé también que no tengo nada en contra de los que creen en Dios como tal, de los creyentes en un poder superior y blablabla, lo que no aguanto es al club de fans modo quinceañeras que se creen en posesión de la verdad e interpretan un libro como si fuera palabra sagrada (que, por cierto, interpretan según les sale de los huevos...)

Al final no le contesté. Si hubiera sido una persona desconocida, habría usado lo que mi hermano y yo llamamos "golpe de remo" (los fans de los Simpsons sabréis a qué me refiero... y los que no... ¡merecéis golpe de remo!). El golpe de remo es la contestación fría a la vez que, casi siempre, despectiva despojando a la otra persona de razón o autoridad para seguir la conversación. Vamos, un portazo en las narices de toda la vida. Pero "respeté". Supongo. A pesar de que hace poco más de una semana que me dije que se acabó lo de "respetar" idioteces. Y sí, evidentemente, considero el vídeo una de las mayores idioteces vistas últimamente (y he visto muchas). Supongo que el respeto no fue hacia ella, ni hacia su pensamiento. El respeto fue hacia la amiga en común, a la que no querría causarle un enfrentamiento con una amiga por religión. Suficientes enfrentamientos ha causado ya la religión. 

Así que aquí estoy, vomitando tonterías por no escribir en su momento un "¿de verdad crees esto?". Por ahorrarle un enfado a alguien que apenas conozco. Porque es más cómodo aparentar que eres inofensiva. Menos problemático.