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lunes, 13 de abril de 2015

Mi voto inútil

El mundo es un conjunto de posibilidades casi infinitas y hay que decidirse por una. Y en política también. Hay partidos de todos los colores, de todas las ideologías, y a veces, la diferencia entre uno y otro es un solo punto de su programa. Ahora que han pasado las elecciones de Andalucía, pero se acercan rápidamente las municipales, todos los partidos nos comen la oreja con las palabras exactas que queremos oír. Ahora se hacen las obras, se limpian las calles, se pintan las farolas, se bajan ciertos impuestos, se prometen glorias y milagros. Y esto, desgraciadamente, servirá para que muchos vuelvan a votar a la misma panda de corruptos de siempre. Como ya ha pasado en Andalucía. Como, mal que me pese y me hunda, veo que pasará en los municipios en mayo. Como veo que pasará en España en noviembre. Si ven al futuro, decidle que no venga. 

Se vota por miedo. Por miedo a que salga el coletas. Por miedo a que salga el PP. Por miedo a los rojos. Por miedo a los nazis. Luego están los que de verdad se creen las bonitas palabras, pero esos son para echarles de comer aparte. Y al final, por miedo a unos y otros, la mayoría vota a los de siempre. Y quiero pensar que de verdad es por miedo, porque la otra opción es que somos absolutamente imbéciles y nos merecemos la extinción. Ninguna persona es capaz de escoger sin miedo. Voto al PP porque es el único que puede plantarle cara a PSOE o Podemos. Voto a PSOE porque es el único que puede frenar a PP o Podemos. (Voto a Ciudadanos porque antes votaba a PP y ahora queda muy mal decirlo). Y así, en vez de votar por ideología, porque te gusten más o menos las propuestas, acabas votando por "utilidad". Y llevo toda mi vida electoral escuchando lo de "tu voto es inútil". "¿Vas a votar eso? Es como tirar tu voto a la basura". Yeah, I know. Lo sé. Soy consciente de ello. Igual que soy consciente de que mi voto es inútil porque esos partidos a los que votáis por utilidad se encargan de mantener una ley que permita esa inutilidad/utilidad de los votos. Y entramos en el círculo vicioso de que votamos por utilidad y mientras lo hagamos seguirán existiendo votos inútiles. Cosas así me desconciertan, pero me he dado cuenta de que la gente se engaña diciéndose que todo es explicable. Es la mentalidad racionalista del siglo.

Así que llegará mayo, y entre los más allegados comenzarán las preguntas, o más bien, los comentarios, sobre a quién va a ir a parar el voto. Y, no falla, seguidamente la frase: "votar a esos no va a servir de nada". Y probablemente, tengan toda la razón. La mayoría de la gente quiere un voto prudente, un voto que sirva para frenar a los que de corazón no quiere por nada del mundo. Pero ése es el problema, que la prudencia termina convirtiéndose en colaboración con los de siempre. Ya tengo mi voto más o menos decidido para las próximas elecciones, aunque siempre estoy abierta a cambios de última hora, y, una vez más, será como tirarlo a la basura. Me niego a ser cómplice del juego de la utilidad/inutilidad. Seguiré pensando en opciones como PACMA, a pesar de saber con certeza que jamás saldrán elegidos, porque este es un siglo en el que se mata a los animales por el mero hecho de serlo y no me parece justo. En EQUO, porque piensan por encima de todas las medidas económicas, de paro, de crisis, y de todas esas cosas que son básicas, pero al fin y al cabo secundarias si lo comparamos con la necesidad de un planeta en el que podamos sobrevivir. Seguiré votando por principios. Seguiré votando a los que creo que podrían defender mejor mis ideas. Seguiré votando a partidos que creo que defienden algo más que las chorradas de siempre. Y ojo, que las chorradas de siempre son importantes, pero siempre son las mismas monedas las que se utilizan para "chantajear" a la población. Y, como no, seguiré tirando mi voto a la basura por partidos que valoren más a las personas que a los números de su cuenta corriente.

"No confundas comunismo con justicia. Eso es de lo que adolece este país, por eso pasan las cosas que están pasando. Aquí se ha tenido a la gente esclavizada, y ahora muchos se asombran porque el pueblo está reclamando lo suyo"

PD: Antes de que os tiréis a la yugular, por favor, leed, informaos. Luego no me obliguéis a tener que explicaros las cosas.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Llámalo Al Ándalus



Al Ándalus era el territorio de la península que tenían en su poder los musulmanes cuando reinaban aquí, más o menos unos 8 siglos (que se dice pronto) hasta 1492 cuando los Reyes Católicos los expulsaron con la toma de Granada. Y jamás pensé que tendría que explicar lo que es Al-Ándalus, pero el otro día paseando por el centro con unos amigos escuché a un señor decirle a su señora que Al-Ándalus era el nombre "que los moros le ponen a Andalucía" y casi casi acabo metiéndome en su conversación. Se expulsó a muchos musulmanes, pero la mayoría se quedó con la promesa de convertirse al catolicismo (los moriscos). Según la época que busquéis (ochocientos años dan para mucho) veréis mapas de Al Ándalus distinto, pero para que os hagáis una idea os pongo una fotito con los territorios que tenían según el año.

Vale, una vez que tenemos eso claro, imaginemos que hoy, en 2014 (casi 2015 ya) y cinco siglos y pico después, los musulmanes siguen pensando que la península es su casa. Que era el hogar de sus abuelos (si nos ponemos técnicos... tataratatarabuelos como mínimo) y que España es una tierra del Islam. Imaginemos que en vez de amenazar una y otra vez con la "reconquista contra los infieles", empiezan a venir a vivir aquí. Poco a poco. Empiezan a llegar al principio con cuentagotas, abren negocios y empiezan a crear sus familias. Luego cada vez más y hay ciertas zonas de la península que ya son más musulmanas que españolas. Y cuando España quiere darse cuenta ya son un grupo de presión social fuerte capaz de plantar cara.

Seguimos. Imaginemos ahora que por alguna extraña razón EEUU decide atacar algunos de los estados musulmanes, por ejemplo Siria e Irak (OH WAIT!) y los habitantes de esos países emigran en masa buscando un país con más tranquilidad. España, por supuesto. Los españolitos nos cabreamos, nos enfadamos y dado que ni el gobierno ni los organismos internacionales nos hacen caso y frenan esa llegada masiva, empezamos a boicotear los medios de transporte. Los musulmanes se enfadan con nosotros, claro, y se organizan para ayudar a más musulmanes a llegar porque en sus países de origen están sufriendo y creen que en España podrán tener una buena vida. Así que ellos se organizan para "defenderse" de nosotros y nosotros nos organizamos para "defender" nuestra tierra. El conflicto está servido.

Además, podemos añadir un poquito de leña al fuego diciendo que, por ejemplo, a Reino Unido le conviene que haya conflicto porque tiene intereses sobre Gibraltar, así que promete ayuda a los musulmanes si ellos pueden ampliar su territorio en el estrecho. Y hace la misma promesa a los españoles (no es tan difícil de imaginar a un inglés actuando contra un español si miramos la historia).

Aprovechando esas promesas, se plantan aquí los ingleses "para mediar en el conflicto". Todos, musulmanes y españoles, los reciben bien porque piensan que vienen a su favor. E imponen una autoridad británica para decidir, ya que entre nosotros hemos sido incapaces de negociar. Y toma la decisión de Salomón. Dividir España en dos: el sur para los musulmanes y de Toledo hacia arriba para los españoles. Esas son las condiciones y no hay más que hablar.

Los musulmanes, que no tenían nada, protestan (con la boca chica) pero aceptan, y los españoles nos negamos en redondo, porque, oye, es nuestra tierra. Así que los británicos se van lavándose las manos cual Pilatos y aquí nos quedamos con la cara partida. Musulmanes se preparan para defender la tierra que le han dado y los españoles para recuperar la tierra creen es suya. Y empiezan los ataques. Musulmanes a españoles y españoles a musulmanes.

Pero ahora llega la ONU y dice que esos ataques deben acabar. Así que manda unos cuantos consejeros con orden de entender lo que ocurre aquí. Los musulmanes hablan con ellos y les endulzan la oreja. Los españoles están demasiado cabreados para tener diplomacia. ¿Y qué ocurre? Efectivamente, los musulmanes obtienen reconocimiento y se reconoce el Estado de Musulmania dentro del territorio que nosotros conocemos como España.

Así que todos los organismos internacionales y el resto de Estados empiezan a hablar de Musulmania y no de España. Negocian con ellos. Trabajan con ellos. Y en los medios ya se habla de Musulmania y sus habitantes, no de los españoles. Mientras tanto, los años pasan y los musulmanes se asientan cada vez en más territorios, echando a los españoles pasitos hacia atrás una y otra vez.

¿Cuántos de los habitantes de España tomarían las armas para "defender su territorio"? ¿Cuántos intentarían echar a los musulmanes a sangre y fuego? ¿Seríais terroristas? ¿Héroes? ¿Defensores de la patria?

Vale, ahora cambiad musulmanes por judíos, Musulmania por Israel y España y españoles por Palestina y palestinos y seguid diciendo que no entendéis cómo los palestinos pueden ser unos "terroristas". Este post va en estrecha relación con este otro.

martes, 4 de noviembre de 2014

Recuerden, recuerden

La primera vez que vi V de Vendetta, hace seis o siete años, lo de volar el Parlamento me pareció excesivo. Hoy, me parece que nuestro amigo V se quedaría muy corto.



"¡Buenas tardes, Londres! Permitid que, primero, me disculpe por esta interrupción. Yo, como muchos de vosotros, aprecio la comodidad de la rutina diaria, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la monotonía. A mí, me gusta tanto como a vosotros. Pero con el espíritu de conmemorar los importantes acontecimientos del pasado, normalmente asociados con la muerte de alguien o el fin de alguna terrible y sangrienta batalla y que se celebran con una fiesta nacional, he pensado que podríamos celebrar este 5 de noviembre, un día que, lamentablemente, ya nadie recuerda, tomándonos 5 minutos de nuestra ajetreada vida para sentarnos y charlar un poco. Hay, claro está, personas que no quieren que hablemos. Sospecho que, en este momento, estarán dando órdenes por teléfono, y que hombres armados ya vienen de camino. ¿Por qué? Porque mientras pueda utilizarse la fuerza ¿Para qué el diálogo? Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen posible que algo tome significado y, si se escuchan, enuncian la verdad. Y la verdad es, que en este país, algo va muy mal, ¿no? Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión. Antes tenías libertad para objetar, para pensar y decir lo que pensabais. Ahora, tenéis censores y sistemas de vigilancia que os coartan para que os conforméis y os convirtáis en sumisos. ¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente, unos son más responsables que otros. Y tendrán que rendir cuentas. Pero, la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpable, sólo tenéis que miraros al espejo. Sé por qué lo hicisteis, sé que teníais miedo ¿Y quién no? Guerras, terror, enfermedades. Había una plaga de problemas que conspiraron para corromper vuestros sentidos y sorberos el sentido común. El temor pudo con vosotros y, presas del pánico, acudisteis al actual líder, Adam Sutler. Os prometió orden, os prometió paz. Y todo cuanto os pidió a cambio fue vuestra silenciosa y obediente sumisión. Anoche intenté poner fin a ese silencio. Anoche destruí el Old Bailey para recordar a este país lo que ha olvidado. Hace más de cuatrocientos años un gran ciudadano deseó que el cinco de noviembre quedara grabado en nuestra memoria. Su esperanza era hacer recordar al mundo que justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras; son metas alcanzables. Así que si no abrís los ojos, si seguís ajenos a los crímenes de este gobierno, entonces os sugiero que permitáis que el cinco de noviembre pase sin pena ni gloria. Pero si veis lo que yo veo, si sentís lo que yo siento y si perseguís lo que yo persigo, entonces, os pido que os unáis a mí, dentro de un año, ante las puertas del parlamento Y juntos, les haremos vivir un cinco de noviembre que jamás, jamás nadie olvidará."

Si todavía no habéis visto la película, no sé qué carajo estáis haciendo con vuestras vidas, y aprovecho para recomendarla encarecidamente dada la fecha en la que estamos y, por supuesto, el nivel de hartazgo general que ha causado nuestro querido y amado gobierno. 

Hoy, volar el parlamento no solo no me parece excesivo, sino que me parece absolutamente necesario, porque como dice nuestro amigo V "este país necesita algo más que un parlamento, necesita esperanza". Y con todas las altas esferas de todos los partidos políticos involucrados en el proceso legislativo podridas por la corrupción, no existe redención ni remedio para ellos. Solo hay  una salida, cortar de raíz con todos. Y, como han demostrado una y otra vez salvando de cumplir con la justicia a sus delincuentes propios, no podrán ser la solución mientras sean parte (cuando no en su totalidad) del problema. "Justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras, son metas", pero para ellos, solo son palabras vacías con las que llenarnos los oídos de promesas incumplidas. 

Recuerden, recuerden, sí. Recuerden todas las ilusiones destrozadas, recuerden todas las familias sin casa, recuerden todos los jóvenes exiliados, recuerden todos los licenciados en casa de sus padres, recuerden todos los padres viviendo de las ayudas de los abuelos, recuerden todos los abuelos sin ayudas. Recuerden las ministras que no saben que tienen un Jaguar en su garaje, recuerden las que gastan miles de euros en confeti, recuerden los que se hacen trajes a medida, recuerden los que ganan miles de € al minuto por sus políticas energéticas con sobresueldos por la espalda de las mismas compañías a las que benefician. Recuerden que el Prestige fueron unos "hilitos de plastilina". Recuerden que Excalibur fue asesinado por no hacerle una prueba. Recuerden la joven que perdió un ojo por manifestarse por la educación y la sanidad pública. Recuerden los que se van de cacería a Botswana, recuerden a Granados, a Blesa, a Bárcenas, a Griñán, a Camps, a Aguirre, a Cospedal, a Cifuentes. 

Recuerden, recuerden que el pueblo no debería temer a sus gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo por la sencilla razón que su poder reside en nosotros, aunque pretendan que lo olvidemos. Recuerden, recuerden. Y recuerden bien. Y tomen nota para dentro de un año, en las elecciones, tener bien fresco todo lo que están haciendo con nosotros, a nuestra costa. 

Porque la otra opción es volar el parlamento, con todos dentro y las puertas bien cerradas desde fuera. Sinceramente, es mi opción preferida.

Este post "se lo dedico a la señora Justicia en honor a las vacaciones que parece se está tomando". Y recuerden, mañana es 5 de noviembre.

lunes, 27 de octubre de 2014

El alcalde y el constructor

Un ayuntamiento saca a subasta pública una obra de grandes dimensiones. En su despacho se presentan tres dueños de constructoras para intentar hacerse con la adjudicación de la obra. El primer constructor entra en el despacho, muy respetuoso y se sienta frente al alcalde:
- Buenas tardes, señor alcalde. Este es mi proyecto para su obra. El presupuesto es de 100.000 €. 50.000 para materiales, 25.000€ para el terreno y 25.000€ para la mano de obra.
El alcalde mira de arriba a abajo al constructor y lo echa acusándolo de inflar el presupuesto para beneficiarse.
El segundo constructor entra en el despacho, se sienta en la silla y enciende su cigarro.
- Buenas tardes, este es mi proyecto. Voy a necesitar 300.000 €.
- ¿300.000? Estás loco. Largo de aquí. No podemos gastar el dinero público de esa manera. ¿Para qué necesitas tanto dinero?
- Mire, son 150.000 € para el terreno, 50.000 € para los materiales y 100.000€ para la mano de obra.
- Ni hablar. Demasiado dinero para cargar en los contribuyentes.
Así se deshace el alcalde de los dos primeros constructores.
El tercer constructor entra en el despacho, da un portazo, se deja caer sobre la silla, pone los zapatos encima de la mesa del alcalde, saca su puro, se lo enciende, inhala y expulsa el humo tranquilamente. - Mire, lo vamos a hacer así. Son 600.000 € de presupuesto para su obra.
- ¿600.000? Pero, ¿tú estas loco? Es el presupuesto más caro que me han presentado. ¿Me tomas por tonto? Explícame para qué quieres tanto dinero.
- Es muy sencillo, señor alcalde, 50.000 € para materiales, 25.000 € para el terreno y otros 25.000 € para la mano de obra.
El alcalde lo miró perplejo.
- Ese es el primer presupuesto que me han presentado. ¿Dónde están los 500.000 € que faltan del suyo original?
- Esa es la mejor parte, señor alcalde. 250.000 € para usted. 250.000 € para mí.


En teoría, esto era un chiste que me contaron hace ya años. En teoría. Porque con la situación actual es algo que se reproduce en bucle en mi cabeza cada vez que enciendo el telediario.

Y si no os hace gracia, todavía puede mejorar. Como dice el gran Anguanguan, voy a robar a mi vecino todo sus bienes. Cuando me pillen, pagaré la fianza con lo que robé, pero me quedaré con el piso. Pediré perdón y todo arreglado. ¿Ah, que eso no es suficiente? Pues es lo que permitimos que hagan los políticos. Nos roban, a mansalva, y cuando los pillan, y solo entonces, pagan con NUESTRO dinero su fianza por DELINCUENTES, pero mantienen en su cuenta de Suiza a resguardo todo lo que han robado, salen los de su calaña a decir que nunca ha sucedido tal "asunto ese al que usted se refiere". Esperan unos días y sacan otras noticias de las "jugosas" tal como QUE CATALUÑA SE QUIERE INDEPENDIZAR CUIDADO!, y, al poco, ya se han vuelto a librar. Untan a los jueces, o echan del país directamente a los que no se dejan untar, y aquí no ha pasado nada.

Seguid votando a PP y PSOE y diciendo que no son todos iguales. Seguid.

Por mi parte, seguiré una sola filosofía aprovechando que se acerca la fecha.

<< - ¿Quién eres tú?
- Quién... "quién" es solamente la forma de la función "qué" y ¿qué soy? Un hombre con una máscara.
- Sí, eso ya lo veo.
- Naturalmente. No me cuestiono tu capacidad de observación, simplemente señalo lo paradójico que es preguntarle a un hombre con máscara quién es. >>

Por cierto, el alcalde aceptó, por supuesto. 

viernes, 17 de octubre de 2014

Retorciendo el lenguaje

Ayer, una de las primeras noticias que leí al levantarme fue la de que unos inmigrantes habían intentado saltar la valla de Melilla. Dejando fuera todo tipo de debate sobre hasta qué punto es eficaz, o hasta qué punto es inhumano, este tipo de medidas, me llamó de forma desmedida la atención el lenguaje usado. "Inmigrantes". Y diréis, pues vaya chorrada.
Según la RAE, tan de moda en estas últimas horas (echadle huevos y decid "follamigo" conmigo), inmigrante es aquel que inmigra, e inmigrar es salir de tu país y LLEGAR A OTRO para establecerse en él. A lo que iba, que si, como en todo momento nos recalcan los medios, los muchachos no llegaron a tocar suelo español, no son inmigrantes. Sencillamente porque jamás llegaron. En todo
caso emigrantes. Pero claro, ¿qué suena más potente? ¿"Doscientos inmigrantes intentan asaltar la valla de Melilla" o "Doscientos emigrantes intentan llegar a España"? Preferimos usar emigrante para este españolito que ha tenido que salir a buscarse el pan a otro país, generalmente Alemania o Reino Unido, e inmigrante para ese negro inculto que viene a robarnos el trabajo, ¿no? Bueno, miento, para el español que se va porque aquí no tiene nada se usa "movilidad exterior".

Parece una soberana tontería, pero el lenguaje es el mecanismo más peligroso de nuestra vida diaria, es nuestro vehículo para formar ideas en otras personas, para comunicarnos. El poder de las palabras radica en quien sabe usarlas, y ese poder está mal utilizado cuando pervertimos el lenguaje hasta hacer cambiar el sentido de las palabras.

España es un país desarrollado. ¿No? O eso nos cuelan todos los días. Vale. Algo desarrollado es algo completo. Algo en vías de desarrollo es algo que está mejorando. Entonces un país en vías de desarrollo está mejorando, pero España está estancada? ¿O cómo va eso?

Hay una que me gusta muchísimo. Si buscas "cristianismo" en el diccionario te sale religión cristianaSi buscas "vudú"... "Creencias y prácticas religiosas que incluyen fetichismo, culto a las serpientes, sacrificios rituales (...)". Ah. Que el cristianismo es religión, pero el vudú no. Ir a la iglesia no es una práctica religiosa. El sacrificio del pan y el vino no es ritual. Y el cristianismo no es fetichista porque claro, no rinde culto a algún ídolo al que se le atribuye poderes sobrenaturales. Bailar alrededor del fuego para que llueva no es religión, pero ir a la iglesia y pedirlo mirando a un señor crucificado sí. Entiendo.

Colón descubrió América. Descubrir: Hallar lo que estaba ignorado o escondido. Colón descubrió América porque los nativos ignoraban que ya tenían algo llamado existencia. Los descubrió, claro, porque ellos no sabían que existían. GRACIAS A LOS EUROPEOS ¡OH BENDITA CIVILIZACIÓN! POR LLEGAR Y ENSEÑAR A CULTURAS RIQUÍSIMAS Y ANTIQUÍSIMAS EL NOBLE ARTE DE VIVIR.

Como decía el Gran Wyoming: "Se llama trata de blancas y no trata de personas porque vender blancos es un delito".

"El lenguaje nos ayuda a capturar el mundo, y cuanto menos lenguaje tengamos, menos mundo capturamos. O más deficientemente. Una mayor capacidad expresiva supone una mayor capacidad de comprensión de las cosas. Si se empobrece la lengua, se empobrece el pensamiento." - Lázaro Carreter.

Otro día hablaré de lo de "orgulloso de ser español"...

Pero no creáis que esto solo se hace con conceptos que ya tenemos asimilados. Ahora lo intentan con otros nuevos.

"Crecimiento económico negativo". Crecimiento es aumento. Negativo. ¿Crecer pá abajo?
"Cese temporal de la convivencia". Referido a la separación de la Infanta Elena. Decir "separación" o divorcio era demasiado.
"Recargo temporal de solidaridad". Soraya Saéz de Santamaría hablando de impuestos. Con dos cojones. Solidaridad de los de abajo para que los de arriba puedan seguir comprando con tarjetas opacas lencería femenina.
"Ticket moderador sanitario". Artur Mas, creo que quería decir "Vais a pagar otra vez por lo que ya pagáis en los impuestos, porque no podemos dar paracetamol a todos y que Pujol robe a la vez".
"Devaluación competitiva de los salarios". El BCE evitando el "vais a cobrar una puta mierda, o mejor, vais a trabajar gratis".
"Medidas excepcionales para incentivar la tributación de rentas no declaradas". Es que "blanquear la pasta" solo es para los traficantes de droga.
"Procedimientos de ejecución hipotecaria" = "Os vamos a dejar en la puta calle".
"Flexibilizar el mercado laboral" = "Te voy a despedir cuando me salga de las campanas".


miércoles, 18 de junio de 2014

Periodismo de camiseta

Una de las primeras cosas que oyes al entrar en la facultad de periodismo es: "la objetividad no existe". La verdad absoluta es irreal. Una misma escena, imaginemos una colisión entre dos coche, tendrá multitud de puntos de vista, y todos son correctos. El conductor del coche número uno tendrá una versión que, aun siendo totalmente sincero y sin intentar modificar nada para eximirse de responsabilidad, no será idéntica a la del segundo conductor.

Por ejemplo: uno dirá que el sol le cegaba la vista y el otro, que estaba a la sombra, podría jurar que estaba nublado. La señora que en ese momento cruzaba por allí dirá que la velocidad era excesiva, el motorista, que no usaron los retrovisores. La joven del balcón añadirá que había algo resbaladizo en el asfalto que se veía desde cierta altura. Todos habrán sido objetivos, pero ninguno podía conocer todos los elementos influyentes. Bien, añadamos un periodista a la escena. Siendo testigo presencial del accidente, su versión, incluso incluyendo todos los testimonios, será parcial por la imposibilidad de tener todos los ángulos de un mismo hecho.

Sin embargo, la imposibilidad de ser objetivos no significa que debamos dejar de intentarlo. Hay que ser lo menos subjetivos posible, ceñirse a la realidad, no entrar en valoraciones. O eso es lo que te dicen. Mil y una indicaciones en ese sentido te estudias en los libros de estilo de los diferentes medios: "Seamos honestos", "no tengamos prejuicios", "mantener exactitud y precisión", "evitaremos simpatías hacia una de las partes", o la mejor de todas "la audiencia no debe deducir cuál es la opinión personal del periodista". Para el horror y la decadencia de la profesión nos encontramos con la cruda realidad.

Periodistas que, más que defensores de la "verdad", son el activo más reconocible en defensa de un partido político, una ideología o incluso un equipo de fútbol. Actúan como el departamento de comunicación de la organización que defienden cuando su función debería ser otra muy distinta. Todos tenemos una opinión personal, obviamente. Algunos también tenemos un equipo de fútbol preferido, pero eso no debería afectar a la hora de informar sobre ello.

Hay verdaderos "hooligans" en las redacciones. Periodistas incapaces de desprenderse de la camiseta de su equipo a la hora de trabajar. Me parece muy bien que seas rojo o facha, culé o madridista, y que lo proclames a los cuatro vientos si te place, pero no dejes que eso se deduzca de tu trabajo. No tienes que defender al equipo en tu portada, eso es tarea del club. Lo tuyo es aproximarte lo máximo posible a la verdad e informar sobre ello, aunque eso sea perjudicial para tu ideología. Parece que muchos lo han olvidado, incluyendo a los lectores.

Algunos aficionados se quejan porque "en Málaga no tenemos una prensa que defienda al equipo de la ciudad como en Madrid (As, Marca) y Barcelona (Sport, Mundo deportivo)". Y menos mal. Por suerte la fiebre hooligan no afecta demasiado a los periodistas deportivos malagueños. De momento.


Hace unos meses, tras un mal partido del Málaga (no recuerdo cuál, si habéis seguido la temporada del equipo me comprenderéis...) redacté un artículo en el que reconocía lo merecido de la derrota y argumentaba que los jugadores prácticamente no habían pisado el césped. Un aficionado se molestó y, vía Twitter, me lo hizo saber de manera muy educada. Me comentó que "quién mierdas me creía para decir que el Málaga había jugado mal", que así nos iba por culpa de "periodistas" como yo. Le respondí que yo no había dicho que jugara mal, porque no se podía decir siquiera que hubiera jugado y que, evidentemente, el Málaga al borde de los puestos de descenso era por culpa de mis artículos. Muy lógico.

No es fácil criticar algo que quieres. No es agradable describir jugadas y goles en contra, derrotas, decisiones arbitrales (justas e injustas) que perjudican a tu club. Tampoco disfrutas igual una victoria trabajando que como aficionada. En una estás buscando las palabras más adecuadas para describir un gol que te salva el partido sin caer en el "CAMACHO DE MI VIDA, ¡QUÉ GOLAZO! TOOOOOOOOMA, QUE LES DEN POR C*** QUE LLEVAN UNA HORA PERDIENDO TIEMPO", y no es fácil.
Así que unos no deberíamos olvidar que el trabajo de los periodistas es la verdad, aunque ello implique reconocer el mal trabajo de nuestro equipo, y otros deberíamos dejar de intentar complacer al garrulismo fanático que todos llevamos dentro (en algunos casos también lo llevan por fuera) y colgar la blanquiazul en la percha el día que toque currar.

lunes, 26 de mayo de 2014

Juego de Tronos o política española

¿Qué se puede decir de Juego de Tronos que no se haya dicho ya a estas alturas? Quizás cuando empecé a leerme la saga (por cierto, por más que os empeñéis en llamarla así se llama Canción de Hielo y Fuego, Juego de Tronos solo es el primer libro y la serie) sí había alguna posibilidad de hacer una crítica ingeniosa sobre la historia, pero estamos sobre saturados con información de Poniente y todo lo que diga es repetirme. Y, sin embargo, le voy a echar cara. Y voy a aprovecharme de las Elecciones Europeas que vivimos ayer. 2x1.


Después de votar, hablando con una persona a la que considero "culta" (y entrecomillo porque esto es muy relativo), con estudios superiores y curiosa por naturaleza, me confesó que la política le aburría soberanamente y que no le interesaba. Añadió, tiempo más tarde, que le resultaba infinitamente más interesante los entresijos de "Juego de Tronos". Ese fue su error, porque mi cabeza empezó a hilar y a comparar familias con partidos y aquí me tenéis, dando la chapa con el tema.

Y es que, si lo miras con un poco de atención, la política de la serie de HBO y la que sufrimos en la sociedad actual, no es muy distinta. Tenemos un gobierno corrupto, una clase política en el poder que ha nacido con privilegios y está dispuesta a sacrificarnos a todos por mantenerlos. Los Lannister son el vivo ejemplo de ello. Manipulan, mienten, sobornan y guerrean para mantener a unos títeres en el poder que no son más que sus propios lacayos. Y todo esto desde el más profundo respeto hacia Cersei y compañía porque, a diferencia de los gobernante reales, son inteligentes.

Tenemos los que calientan los escaños. Asisten al espectáculo, con promesas o con intenciones más o menos profundas, pero que se arriman al poder para beneficiarse de sus privilegios, arrasando con lo que se encuentren por delante. Ejemplo: Los Tyrell. La señorita Margaery, y es una de mis favoritas, se ha casado (o está en proceso de ello) tres veces, con tres reyes distintos con un único objetivo. Ser LA reina. Cierto es que tiene buenas intenciones para con el pueblo llano y deja destellos de humanidad en varias ocasiones, pero a la hora de la verdad, lo que le interesa es sentar su culo rico al lado del todopoderoso. En la vida real podéis echarle un vistazo a los socialistas. Muy buenas intenciones, pero de nada te sirve la buena intención si pretendes apagar un fuego con gasolina.

También podría ser el partido descabezado. Vale, esto ha sido un chiste de muy mal gusto para los seguidores de los Stark. Pero es que la comparación en mi cabeza es inevitable. Parecía que querían una guerra con los poderosos (no por defender al pueblo, no os engañéis, sino por defender sus propios intereses) y llegaron a iniciarla, pero les duro tanto como a la familia Stark la cabeza en su sitio. Ni una temporada.

En la serie salen hasta nuestros amigos anti disturbios. O los policías que desahucian sin miramientos. O los mossos d'esquadra que son tan eficaces en sus detenciones que los detenidos mueren horas después. Siempre dispuestos a apalear al pueblo por las órdenes y la seguridad de los de arriba. Solo espero que en algún momento, al igual que en la ficción, se den cuenta de que protegen a quienes le darán la patada en el culo y pondrán precio a su cabeza en cuanto duden.

Podría seguir durante un rato. Reyes que se van de putas y a cazar en momentos de crisis (Robert Baratheon). Miembros de la familia real que nadie quiere ni en pintura (Stannnis Baratheon). Dirigentes dictadores sin sentido común, y bajitos (Joffrey).

Además, en ambos lugares, se echó al régimen que ostentaba el poder con una guerra, y ahora ese régimen se encuentra demasiado joven (y exiliado) como para constituirse y ganarse su derecho al gobierno, pero siempre con la sombra sobre nosotros. La República. O Daenerys, que ya no se de lo que hablo.

Y quizás, en algún lugar de toda esa casta política, hay alguien que merece la pena, que lucharía por el bien común y lo suficientemente inteligente como para llevarnos a buen puerto. Pero, desgraciadamente, jamás lo permitirán

martes, 13 de mayo de 2014

#BringBackOur ¿Isabel Carrasco?

A mí no me sorprende la muerte a tiros de Isabel Carrasco. Ni me apena. Y sé que me van a llover de todos los colores por decirlo en voz alta. Pero es la verdad.
Me sorprende que no haya sucedido antes, y que no haya sucedido más veces. Me apena que hayamos llegado a una situación tan desesperada que la sociedad sea capaz de plantearse el asesinato como solución. Pero no puedo decir que me apene la muerte de una señora que no conocía ni tenía nada que ver en común con ella. Somos así de hipócritas. Todos tenemos esa doble moral. Y nos guste o no, la necesitamos para vivir con "tranquilidad" nuestras vidas.

Es más, me jode bastante que ahora todos los partidos políticos sí se pongan de acuerdo. Todos muestran sus sentimientos y su indignación por el asesinato de una persona, pero seamos claros, se indignan porque es uno de su casta. ¿O cuántas veces han "parado" sus agendas por la muerte de un carpintero? ¿O la pararon cuando los Mossos y sus detenciones causaron tres muertos? ¿Cuánta gente muere a lo largo del año a causa de asesinos, de sus cónyuges, de sus compañeros? Han tocado a uno de los suyos. Y eso acojona. El sentimiento de
impunidad que tenían, de poder desahuciar, salvar bancos, hundir personas, arruinar familias, robar al mismo Estado que aseguran proteger... Se acabó. Pueden comprar a los jueces (y a los que no pueden comprar, pueden inhabilitarlos). Pueden cubrirse las salvajadas unos a otros. Pero no pueden luchar contra la desesperación de una persona ajena a su sistema.


No me alegro por la muerte de esta señora, por supuesto. Pero tampoco puedo apenarme porque gracias a gente como ella, muchas otras personas se han suicidado desesperadas, algunas se han quemado vivas, por estar en una situación límite causada, en muchísimas ocasiones, por el poder político. O más bien, por la ineficacia e inoperancia de ese poder. Era cuestión de tiempo que alguien llegara a una conclusión. "¿Por qué suicidarme por desesperación si tengo la posibilidad de hacérselo pagar antes a mi verdugo?".

Por eso no me sorprende. Y por eso no pienso apenarme. Mi doble moral me lo impide. Y la doble moral la tenemos todos. Que no me venga ahora nadie con superioridad diciéndome que él/ella no, que él/ella es de unos principios morales indestructibles y que siempre actúa en consecuencia, blablabla...

Y la doble moral es mundial ¿eh? Si no mirad a EEUU. Con un presidente negro, condecorado con el Nobel de la paz, nada más y nada menos. Qué gran país... Un país al que no le tiemblan las manos a la hora de mandar a su ejército a recuperar un barco abordado por piratas. O para liberar a todo un país que está sometido a un dictador. 
Pero que saca cartelitos con un bonito "Bring back our girls" cuando secuestran a más de 250 niñas en Nigeria. Claro está, las niñas no están cubiertas de petróleo, ni portan diamantes o uranio. "En estas niñas, Barack y yo vemos a nuestras hijas". Claro. Nadie duda de que si vuestras hijas fueran secuestradas por unos terroristas nigerianos vuestra máxima acción se limitaría a una campaña en las redes sociales.

Sé que esta entrada no va a gustar. Sé que la conciencia humana elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, conseguimos soportarnos a nosotros mismos. Pero de vez en cuando, toca hacer un poco de auto crítica. 

jueves, 8 de mayo de 2014

Andalucía, tierra de vagos

Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, heredero de Esperanza GTAguirre, soltó ayer una perlita en un mitín del PP en Carabanchel: "No queremos una Europa que se parezca a Andalucía, porque ya saben lo que pasa en esa comunidad autónoma". Ahí es nada.
Quiero entender que se refiere a la clase política, y claro, como son del "otro equipo" (o eso nos quieren hacer creer... al final son igual de sabandijas dando igual el color) toca atacarlos y ponerlos de malvados por ser unos corruptos asquerosos. Que lo son. Pero exactamente igual que los dirigentes de la Comunidad Valenciana, nuevo destino TOP de trajes y aeropuertos, o los de Galicia, que se van de fin de semana con narcotraficantes. Pero curiosamente siempre le toca recibir a Andalucía.

Y no es que yo esté paranoica. No es la primera vez, ni será la última, que atacan a Andalucía con cualquier excusa. Ya empieza a convertirse en deporte nacional, quizás heredado del antecesor, la envidia. Os recuerdo las que más me marcaron (iba a decir impactaron, pero a estas alturas del cuento ya me tienen curada de espanto).

La Caleta de Cádiz
"El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido, generalmente es un hombre poco hecho, que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y miseria cultural, mental y espiritual." Casi ná. Y sale de la boca de Jordi Pujol. El Yoda catalán. O lo que viene a ser lo mismo, el ex presidente de la Generalitat. Al amigo Pujol se le olvida que su querida Cataluña está poblada con más de 800.000 andaluces emigrados. Se le olvida que fueron andaluces y sus hijos los que labraron su tierra y sacaron adelante su comunidad. Y se le olvida que corre sangre andaluza por miles de catalanes ¿Todos están destruidos?
También se le olvida que nuestro "estado de ignorancia y miseria cultural" está avalado por Federico García Lorca, Manuel de Falla, Juan Ramón Jiménez, Cánovas, los Machado, Velázquez, Murillo, Alberti, Picasso, Jorge Manrique, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados, Vicente Aleixandre (NOBEL), Bécquer, Cernuda... Cuánta miseria cultural da esta tierra.

Luego viene mi favorito. Artur Mas. A partir del 1:20 más o menos "(...) no le hablo ya de Sevilla, de Málaga o de Coruña, porque allí hablan el castellano, efectivamente, pero a algunos no se les entiende". En este mismo tono de burla hacia nuestro acento tenemos a Montserrat Nebrera (diputada del Parlament) que refiriéndose al acento de Magdalena Álvarez soltó lo de: "El problema de esta mujer es que tiene un acento de chiste". O espera, tenemos también a Juan Soler (portavoz del PP en Madrid) con: "El acento de Trinidad Jiménez le hace más apta para Dos Hermanas o Vélez Málaga". O Ana Mato (ministra de Sanidad): "Los niños andaluces son prácticamente analfabetos". El tema del acento es algo que todos los que hemos estado fuera de nuestra tierra hemos sufrido en algún momento. Los hay que vienen inocentemente con un "ay, qué acento más gracioso" y tú lo encajas correctamente, aunque te ahorras la contestación de "pues tú suenas como si estuvieras hablando con un zapato en la boca", y los hay que vienen con el tópico más extendido: "¡Eres andaluz! Qué acento más gracioso, cuéntame un chiste". Y te lo sueltan sin anestesiar ni nada. Personalmente, conocí a una chica en Italia, valenciana para más señas, que soltó en un tono lo suficientemente alto como para que yo lo escuchara "me gustan todos los acentos de España, menos el andaluz, que es de catetos". No siento especial simpatía por el acento valenciano, pero ella no ayudó demasiado a favorecerlo.

Luego viene lo de que somos unos vagos. Este tópico me encanta. Si no tenemos trabajo, no es porque el paro esté disparado en todo el país porque los políticos son unos ladrones, no, qué va. Es que somos unos vagos y no queremos trabajar. Durán y Lleida, sobre las ayudas a los jornaleros andaluces: "Reciben el PER para pasar todo el día en el bar de su pueblo". O Manuel Pizarro, de las Cortes Generales, tras insinuar que el paro es por falta de ganas: "Andalucía sigue siendo la región más subsidiada". O el alcalde de Burgos, Juan Carlos Aparicio: "El peor favor que podemos hacerle a Andalucía es dejarla sumida en la indolencia". Cariño, el peor favor que puedes hacernos es, simplemente, nombrarnos. O mi favorito en este tema, Cayetano Martínez de Irujo, sí, sí, el hijo de la Duquesa de Alba: "En Andalucía hay muy pocas ganas de trabajar, los jóvenes no quieren progresar". Que lo diga un señorito andaluz que NO HA TRABAJADO EN SU PUÑETERA VIDA, jode.

Córdoba
La Alcazaba. Málaga
Y luego viene la fama de fiesteros. Mª San Gil (del PP vasco): "A los andaluces la realidad nacional le suena más a chirigota". Se equivoca la señora, la chirigota busca hacer reír y la realidad nacional es para echarse a llorar, un pasodoble quizás. Una de mis compañeras de piso en Italia, burgalesa aunque exiliada de las profundidades de Mordor, se intentó reír de los malagueños porque "pedís las vacaciones para que os coincidan con la feria". ¿Hola? ¿Cuando mejor que en fiestas? No veo el problema, no veo en qué te podría molestar que nos guste disfrutar. Salvo que seas una amargada y sea la envidia que te corroe lo que te joda que los demás lo pasemos bien y celebremos en condiciones. "¿Qué sentido tiene sacar la estatua de la Virgen a hombros?" El mismo que construir una estatua de madera para quemarla después. Tenemos la suerte de vivir en lo más cercano al paraíso que hay sobre el planeta, y estoy hasta los ovarios de que la envidia intente ensuciarlo tirando de tópicos y criticando todo aquello que no se conoce.
Almería
Torre del Oro, Sevilla

"Se piensa en Andalucía
de una forma equivocada,
creen que en la tierra mía
manda el vino y la guitarra,
que se piensa solamente
en el cante y en el baile,
con graciosos permanentes
vagueando por las calles."



Y me callo ya, que me voy a echar la siesta que vengo cansadísima de bailar sevillanas en el bar.