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viernes, 15 de enero de 2016

El impuesto rosa

Hace bastante tiempo que leí sobre esto, pero es verdad que llevaba meses relegado a algún lugar oscuro de mi mente hasta que la semana pasada, mi querido primo, lo saco a relucir en uno de sus post (AQUÍ). En él habla de lo absurdo que resulta que las compresas y tampones tengan un impuesto del 21%, el llamado impuesto de artículos de lujo. Así que llevaba una semana con el temita dando vueltas en plan demonio de Tasmania por mi cabeza y ayer, hablando con mi super cuñi de algo que salía en la televisión (no recuerdo cómo salió el tema) se lo comenté. El llamado "impuesto rosa". La tasa rosa. Ese impuesto-no-impuesto discreto y sutil que sufren los productos y servicios "para mujeres" en el precio. Aclarando es que un producto, solo por ser para el público femenino, resulta más caro que el destinado a los hombres. Tan sencillo como injusto. Además, la primera vez que oyes hablar de ello te quedas un poco "venga ya, seguro que están exagerando, no puede ser verdad". Luego, en general, te cabreas. O quizás solo me cabreo yo que soy de combustión fácil.

Así que empezamos con el ejemplo más obvio. Las peluquerías. ¿Cuánto le cuesta un corte de pelo a un hombre? Pongamos desde los 5/6€ hasta no sé, ¿20€? El de una mujer difícilmente bajará de 15€ y sube muy, muy fácil hasta los 30€. Ahora muchos me diréis que el sobreprecio se debe a la longitud del pelo que si tal Pascual. Claro, porque todos sabemos que no hay mujeres con el pelo corto ni hombres con el pelo largo.

Más ejemplos de impuesto rosa. Las cuchillas de afeitado. Las desechables de Venus (Gillete) 4 unidades a 3.80€ para mujer. Gillete para hombre 15 unidades a 7.75€, que siguiendo la lógica del precio femenino debía salir a más de 14€ ¿no? He escogido las dos cuchillas básicas, nada de pieles sensibles o historias de esas. O sea que afeitarse a un hombre le cuesta la mitad que a una mujer. O las bandas depilatorias de cera. Para hombre, marca Veet, 10 unidades, 2.50€. Para mujer (voy a coger las de corporal para piel normal porque hay más para elegir) Veet, 16 + 4 unidades (supongo que poner directamente 20 era muy difícil) te sale a 6.20€. Lo lógico sería que fueran 5€ ¿no? Precios de Carrefour 15 de enero de 2016 a las 10:20 de la mañana.

Seguimos con las cremas, y me ahorro ya los nombres de las marcas, solo tenéis que pasar por cualquier supermercado que tengáis a mano con un boli y una libreta y veréis las diferencias en las marcas que queráis. Crema de contorno de ojos, formato roll on, 10 ml, femenino, 13.89€. La MISMA crema de contorno de ojos, también en roll on, pero con 15 ml y en la parte masculina, 10.05€... Luego que si soy yo de combustión fácil...

Podéis comprobarlo vosotros mismos con desodorantes, cremas faciales, o incluso perfumes. Sí, sí, en los perfumes. Además, es una cosa descaradísima. El primero que se me viene a la cabeza es One Million, de Paco Rabanne (quizás porque el anuncio no me puede parecer más asqueroso...). Entro en la web de El Corte Inglés, y ¿qué es lo primero que veo? Para empezar que los botes para hombres son más grandes, los hay de 125 ml y hasta 200 ml, mientras que los de mujer solo llegan hasta 100 ml (no en este perfume, en otros). Pues bien, el bote de 50 ml, que hay para hombre y mujer. ¡Hagan sus apuestas! Misma marca, mismo perfume, misma cantidad ¿mismo precio? Noup. El de mujer cuesta 51,50€ (a un euro cada vez que te eches) y el de hombre... ¡39€! Ahora es cuando me decís que elijo a conciencia. Bien, misma página, sigo con Paco Rabanne y miro el que está al lado. El de Invictus, otro anuncio para nada machista, que tiene su versión femenina, Olympèa. Bote de 50 ml que es el que tiene ambas opciones. Invictus: 39€ Olympèa: 60€ Y CON REBAJA, aparece rebajado, según estas rebajas normalmente cuesta 75€. Pero no, el impuesto rosa no existe. Es una cosa que las feminazis nos hemos inventado. No, no es cosa de Paco Rabanne, miro otro al azar. Calvin Klein. Eternity Aqua (no sabía que había tantas versiones de Eternity... el mundo de los perfume ese gran desconocido). 100 ml. Versión hombre, 43.55€ rebajado (72.60€ en teoría el normal). Versión mujer, 56.15€ el rebajado, 93.65€ sin rebajar. Y así puedo seguir, hasta el infinito.

¿Por qué? Sinceramente, no lo sé. Solo puedo aventurarme. Para empezar, porque lo permitimos. Para seguir, quizás tenga algo que ver que las mujeres sufrimos desde nuestra más tierna infancia la machacona y repetitiva consigna de "tienes que estar guapa". Se nos introduce hasta la médula la idea de que hay que estar siempre presentable, como una dama, y cuando vamos creciendo no podemos evitar reproducir este rol y comprar cremas y cuchillas y colonias que nos venden esta idea. "Con este producto estarás siempre perfecta". A los hombres, también, pero es De hecho, a ellos se les vende la idea de que la arruga y la cana los convierte en maduritos interesantes y a nosotras en viejas chochonas. Tenemos el coco tan lavado que accedemos a cualquier precio, nos quitamos de otras cosas para ajustarnos al perfil vendido desde los medios de comunicación heteropatriarcales. Y hablo en plural porque me guste o no, en mayor o menor medida, a mi también me va calando. Aunque sea un desastre en cuanto a perfumes, y las cremas solo las toco para curarme los tatuajes...
innegable que en un nivel muy inferior.

Pero no, el mundo no es machista, soy yo la que veo machismo en todos lados... A veces, más a menudo de lo que puede ser bueno para mi salud, me enfado con mis amigos, familiares y conocidos. Me enfado porque no lo ven. Porque cuando abro la boca para protestar por algo así me miran con caras condescendientes o se miran entre ellos como diciendo "ya se le pasará" o "es así". Luego, en privado, cuando les hago ver lo que me enfado, a veces y solo a veces me dan la razón, seguido del PERO. "Tienes razón, PERO no vas a conseguir nada enfadandote". Y quizás tienen razón. No voy a conseguir que los machistas dejen de serlo. Pero me niego a seguir dando juego, a seguir dando cancha, no seré cómplice por silencio. No me reiré de chistes ni comentarios que buscan la burla si estos ayudan a perpetuar este sistema. Y lo siento. Lo siento porque seguiré con mis caras largas en eventos, lo siento porque seguiré saltando y no tolerando estas cosas, y lo siento porque seguiré exigiendo que os informéis. Aunque me sienta culpable por ello, porque sí, porque yo también tengo días en los que siento que no sirve de nada y solo me hacen sentir frustada y triste.

lunes, 9 de marzo de 2015

El día del hombre

Ojalá no tuviera que escribir este post, porque significaría que no se celebraría el Día de la Mujer, y eso sería porque no habría necesidad de reivindicar el papel de la mujer en este mundo. Pero, por desgracia, en pleno 2015, seguimos necesitando estas cosas. Y tenía preparado un post sobre las diferencias que siguen existiendo y todo eso, pero ayer no pude subirlo y hoy he decidido no hacerlo. Hablaba de lo de siempre, las discriminaciones, el cobrar menos por el mismo trabajo, el menosprecio, el tener que estar siempre demostrando más que un hombre... He decidido borrar todo lo que había escrito y enfocarlo de otra manera, porque me parece que el 90% de la gente anda bastante mal encaminada en su concepto sobre el Día de la Mujer.

Os pongo los dos mejores, o al menos, de los que me acuerdo.

1) ¿Por qué un día de la mujer y no un día del hombre? Esta es la más recurrente. Y de las más estúpidas también. Además, lo duro es que lo dicen miles de mujeres. ¿Por qué un día contra el cáncer y no uno para los que estamos sanos? "El día de la mujer no consigue derechos ni igualdad", ni el del cáncer cura o investiga, pero no lo vemos raro. Quizás sí un día de la mujer y no del hombre porque los hombres no han tenido que luchar, como género, por sus derechos. Se les ha podido discriminar por raza, religión, por estatus económico... pero no por sexo. No se les presupone menos por ser hombres. No se analiza su ropa interior (ahora es cuando decís que me he pasado, que a las mujeres tampoco y es cuando yo pongo el siguiente enlace: http://blogs.20minutos.es/el-ropero-de-letizia/2015/03/08/que-ropa-interior-lleva-letizia y os mando callar a todos y os pregunto que si os imagináis a alguien analizando si Felipe lleva boxers o slips).

2) Os quejáis de machismo y luego entráis gratis a las discotecas. Y supongo que creéis que esto es algo bueno, ¿no? A ver, de un primer vistazo, sí, lo es. Todo lo que lleve la palabra GRATIS, a primera vista, es genial. Pero la mayor parte de las cosas luego tiene su engaño, y esto no iba a ser Entrar gratis a la discoteca implica algo, que si no pagas por el producto, tú eres el producto. Si nos dejan entrar gratis no es porque se presuponga que vamos a hacer menos uso de las instalaciones que el resto (como pasa en los parques de atracciones con los niños menores de cierta altura), porque crean que tenemos poder adquisitivo o porque le caigamos bien al portero y nos haga un favor. Si entramos gratis es porque nos ven como un trozo de carne capaz de atraer más clientes, porque, señores, esto es así, somos la carnaza, el cebo para que los tíos entren detrás. Entramos gratis porque nuestras entradas se pagan con la de hombres que entren con el reclamo de las mujeres que haya dentro. Simplemente. Así que sí, puedes verlo como una ventaja, pero no deja de ser que somos el producto.

Tampoco creo que sea un día para celebrar, propiamente dicho. Ni para felicitar a nadie. "Felicidades por ser mujer" no me parece precisamente algo bueno. No es algo por lo que tenga que ser felicitada (ni reprochada). Más bien lo entiendo como un "felicidades a todas las mujeres de la historia que con su lucha dieron pasitos por la igualdad", y, sin embargo, en mi cabeza resuena un "no celebres tanto que todavía queda un camino larguísimo". El Día de la Mujer no es para que felicitéis a las mujeres por ser mujeres, no es para que las invitéis a cenar con esa excusa. Es para que todos, hombres y mujeres, echemos un vistazo a la realidad y veamos que ese día se remarca en el calendario para recordarnos a todos que la lucha no ha terminado. Que se sigue sexualizando a la mujer desde pequeña. Que se sigue menospreciando. Pagando menos. Condenando a ciertas labores. Presuponiendo ciertas carencias y ciertas actitudes. Que se sigue maltratando y asesinando a mujeres por el mero hecho de ser mujeres. Que se sigue colocando a la mujer en un escalón inferior al del hombre.

sábado, 24 de enero de 2015

La "Berdadera Hizquierda"

He empezado este 2015 a lo grande. Solo llevamos veinte días de este nuevo año y ya he sido acusada de tres grandes cosas: de no ser una defensora de los derechos de los animales  DE BERDAD, de no ser una feminista de BERDAD y de no ser de la Berdadera Hizquierda. Triple combo y seguimos para bingo. Me doy cuenta de que me estoy haciendo vieja porque me da la sensación de que todo esto está muy repetido.

Supongo que la gente Berdadera no se conforma con lo buena que es ella y sus ideales que tiene que estar comentando lo malos que somos los demás. Parece ser que no puedes luchar por una misma causa si tus métodos o tu forma de entender las cosas son distintas a los que poseen la verdad absoluta, aunque persigáis el mismo fin. Es decir, hay unos cuantos personajes en cada "lucha por la causa" que se creen en posesión de la verdad y cualquiera que disienta de sus métodos o que
simplemente opte por otras formas ya no es de la Berdadera Causa.

Os explico, para los ignorantes como yo que no entendemos estas cosas. Lo primero que aprendí este año es que no puede ser defensora de los derechos de los animales si no eres vegetariano. Así. Este argumento grandioso da pie a contestar que no se le ocurra defender el medio ambiente si se come lo que produce oxígeno, pero... Bueno, no puedes estar en contra de la tauromaquia, en contra del sufrimiento animal si comes carne. Deduzco que todos los que comemos carne disfrutamos tirando cachorros al río, lanceando, cazando, y mutilando. No voy a entrar en si el cuerpo humano necesita carne o no para vivir, en si tenemos más en común con los herbívoros que los carnívoros, en lo qué haría un león con hambre frente a un vegetariano diciéndole que respeta su vida...
En este post solo hablo del flaco favor que le hacen a su propia causa. He buscado un estudio del Eurostat (del 2003) que hablaba de un 0,5% de la población en España. Lo que quiere decir que si sacas a la gente que come carne de tu causa, te encuentras a un 99,5% de la población en tu contra. Venga, David contra Goliat. Y suele ganar Goliat. (Encontré otro dato de 2011 que decía que era un 1,5% aunque no me parecía muy fiable... Pero ni así el porcentaje se puede llamar alto).

Cuando se luchaba por el sufragio femenino en Reino Unido (allá por la época de la Primera Guerra Mundial) había dos corrientes enfrentadas. La que defendía el sufragio universal y la que luchaba por conseguir (primero) el voto a las mujeres mayores de norecuerdoquéedad (creo que 30) y después el resto. Pues las primeras acusaban a las segundas de no ser verdaderas feministas. Ambas luchaban por lo mismo, las primeras miraban lejos desde el principio y las segundas iban pasito a pasito. Las primeras no querían aceptar "las migajas" que las segundas veían como un gran primer escalón superado. Ahora esas diferencias también existen. 
Están las feministas de verdad y las "de salón". Que parece ser yo pertenezco al segundo grupo por creer que lo de enseñar las tetas igual no es una buena estrategia para conseguir simpatías. Atención sí, respeto no sé. Que alguien enseñe o no las tetas no me parece un acto ni de respeto, ni de lucha, ni de nada. No sé cuántos derechos han conseguido los tíos enseñando el rabo, pero ahora mismo no se me viene ninguno a la cabeza... En fin, en Reino Unido al final las segundas fueron las que consiguieron el primer paso que facilitó enormemente la consecución del sufragio que perseguían las primeras. Aunque las primeras, en su afán por defender "el feminismo de verdad", se estuvieran tirando ellas mismas piedras a su tejado. Ahora no eres una feminista de verdad si te pintas las uñas. O si te depilas. "Porque es todo una imposición del patriarcado heredado y noséquéhostias". Oye, que igual hay mujeres a las que les gusta maquillarse. Y arreglarse. Y pintarse las uñas. Y depilarse axilas, piernas y hasta las cejas si se les antoja. Igual el feminismo de Berdad debería tener en cuenta que la libertad de uno mismo está por encima de patriarcados y matriarcados. Pero qué voy a saber yo, que solo soy una feminista de salón.

Y ya lo último ha sido escuchar que no soy de la Berdadera Hizquierda porque dije que no me terminaba de convencer Podemos y era muy probable que no les votara en las próximas elecciones. Lo gracioso fue que me lo dijo alguien que lleva toda su vida votando al PSOE... Pero bueno, independientemente de eso, no soy de izquierdas porque planteo dudas que no siempre tienen respuesta. Y OJO, que jamás he votado PPPSOE y JAMÁS he dicho que ellos sí puedan responder a esas dudas, o que haya algún otro partido que sí, solo dije que Podemos era como una ola de tsunami y que no podría ser capaz de valorarlos adecuadamente hasta que pasara un tiempo y los viera actuar. Me considero de izquierdas, pero tengo la manía de pensar por libre y de no repetir las consignas de nadie, lo que me convierte en alguien de poco fiar, supongo.

Al ritmo que voy, estoy esperando escuchar ya un "no puedes defender el medio ambiente mientras conduzcas coche" y un "no digas que eres atea si nunca has quemado una iglesia". Supongo que tampoco soy republicana si no le deseo la muerte al rey.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

#HeForShe

Hoy no voy a hablar yo. Hoy va a hacerlo Emma Watson. Sí, "la de Harry Potter". Por favor, tomad doce minutos de vuestra vida para intentar entender un poco mejor la situación y, de paso, que Hermione Granger os dé una lección a más de uno (y una, que es lo peor) sobre lo que nos pasa por la cabeza a muchas mujeres.


“Hoy lanzamos la campaña HeForShe. Me dirijo a vosotros porque necesito vuestra ayuda. Debemos intentar movilizar al mayor número posible de hombres y jóvenes para que sean defensores del cambio. No sólo queremos hablar de ello. Queremos intentarlo y asegurarnos de que es tangible.

Me nombraron Embajadora de buena voluntad de ONU Mujeres hace seis meses. Cuanto más hablaba de feminismo, más me daba cuenta de que luchar por los derechos de las mujeres se ha convertido demasiado a menudo en un sinónimo de odio contra los hombres. Si hay algo que sé con certeza es que esto tiene que finalizar. Para que conste, el feminismo por definición es la creencia de que los hombres y los mujeres deberían tener igualdad de derechos y oportunidades. Esta es la teoría política, económica y social de la igualdad de sexos.

Cuando tenía ocho años, me llamaron mandona porque quería dirigir una obra de teatro que habíamos organizado para nuestros padres. Cuando tenía 14 años, empecé a ser sexualizada por ciertos elementos de los medios de comunicación. A los 15, mis amigas empezaron a dejar los equipos de deporte porque no querían parecer masculinas. A los 18, mis amigos varones no podían expresar sus sentimientos.

Decidí que era feminista. A mí no me resultó complicado, pero mis recientes investigaciones me han mostrado que el feminismo se ha convertido en una palabra poco popular. Las mujeres están eligiendo no ser identificadas como feministas. Aparentemente, esa expresión es percibida como demasiado fuerte, demasiado agresiva, aisladora, anti-hombre, e incluso inatractiva.

¿Por qué esta palabra se ha hecho tan incómoda? Creo que es un derecho que me paguen lo mismo que a mis compañeros hombres. Creo que es un derecho que pueda tomar decisiones sobre mi propio cuerpo. Creo que es un derecho que las mujeres estén involucradas por mí en las políticas y decisiones que afectarán mi vida. Creo que es un derecho que socialmente, se me ofrezca el mismo respeto que a los hombres.

Pero tristemente, puedo decir que no hay ni un solo país en el mundo en el que las mujeres puedan esperar estos derechos. Ningún país del mundo puede decir todavía haber conseguido la igualdad de géneros. Estos derechos están considerados como derechos humanos pero soy una de las afortunadas.

Mi vida es un privilegio porque mis padres no me quisieron menos porque naciera niña. Mi colegio no me limitó porque fuera niña. Mis profesores no asumieron que llegaría menos lejos porque daría a luz a un hijo algún día. Estas influencias son las embajadoras de igualdad de género que me han hecho lo que soy ahora. Pueden no saberlo pero son las feministas involuntarias que necesita el mundo hoy. Necesitamos más de ellas.

Si seguís odiando la palabra, no es la palabra lo que es importante. Es la idea y la ambición que hay detrás de ello, porque no todas las mujeres han recibido los mismos derechos que yo. De hecho, estadísticamente, muy pocas lo han conseguido.

En 1997, Hillary Clinton hizo un famoso discurso en Pekín sobre los derechos de las mujeres. Desafortunadamente, muchas de las cosas que ella quería cambiar siguen existiendo hoy en día. Lo que me llamó la atención es que menos del 30% de la audiencia eran hombres. ¿Cómo podemos lograr el cambio en el mundo cuando sólo la mitad está invitada o se le recibe para participar en la conversación?

Hombres, me gustaría aprovechar esta oportunidad para extenderos una invitación formal. La igualdad de géneros es vuestra cuestión también. Porque hasta la fecha, he visto el papel de mi padre poco valorado por la sociedad. He visto a hombres jóvenes sufrir enfermedades mentales, siendo incapaces de pedir ayuda por miedo a que ello les haga menos hombres. De hecho, en el Reino Unido el suicidio es la mayor causa de muerte de los hombres entre 20 y 49 años, eclipsando los accidentes de tráfico, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. He visto a hombres sentirse frágiles e inseguros por lo que se considera éxito masculino. Los hombres tampoco tienen los beneficios de la igualdad.

No hablamos muy a menudo de los hombres siendo presos de estereotipos de géneros pero puedo ver que existen. Cuando sean libres, las cosas cambiarán para las mujeres como consecuencia natural. Si los hombres no necesitan ser agresivos para ser aceptados, las mujeres no se verán obligadas a ser sumisas. Si los hombres no necesitan controlar, las mujeres no tendrán que ser controladas.

Tanto los hombres como las mujeres deberían sentirse libres para ser sensibles. Tanto los hombres como las mujeres deberían sentirse libres para ser fuertes. Es hora de que veamos los géneros como un espectro en lugar de dos ideales opuestos. Deberíamos dejar de definirnos por lo que no somos y empezar a definirnos por lo que somos. Podemos ser más libres y esto es de lo que trata HeForShe. Es sobre la libertad. Quiero que los hombres acepten la tarea para que sus hijas, sus hermanas y sus madres puedan ser libres de prejuicios pero también que sus hijos tengan el permiso de ser vulnerables y humanos también que reclamen partes de ellos que habían abandonado, y con ello, sean una versión más verdadera y completa de ellos mismos.

Podréis pensar: ¿Quién es esta chica de Harry Potter? ¿Qué hace en la ONU? Yo también me lo he estado preguntando a mí misma. Todo lo que sé es que me preocupa este problema y que quiero mejorarlo. Y habiendo visto lo que he visto, y teniendo esta oportunidad, siento que es mi responsabilidad decir algo. El estadista Edmund Burke dijo que todo lo que necesita para que triunfen las fuerzas del mal es que los hombres buenos y las mujeres buenas no hagan nada.

Mientras me ponía nerviosa por este discurso y pasaba mis momentos de duda, me decía a mi misma firmemente: Si no soy yo, ¿quién? Si no es ahora, ¿cuándo? Si se os asaltan dudas cuando una oportunidad se os presenta a vosotros, espero que estas palabras os ayuden. Porque la realidad es que si no hacemos nada, nos llevará 75 ó 100 años antes de que las mujeres puedan esperar ser pagadas lo mismo que los hombres por el mismo trabajo. 15,5 millones de niñas se casarán siendo niñas durante los próximos 16 años. Y al paso que vamos, no será hasta 2086 cuando todas las niñas africanas de zonas rurales puedan tener educación secundaria.

Si creéis en la igualdad, podéis ser una de las feministas involuntarias de las que hablaba anteriormente y por eso os aplaudo. Debemos luchar por un mundo unido, y la buena noticia es que tenemos una plataforma. Se llama HeForShe. Os invito a dar el paso, ser vistos y preguntaros: si no soy yo, ¿quién? Si no es ahora, ¿cuándo? Gracias.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Haz deporte, pero ponte guapa

Por favor, mirad la siguiente imagen y decidme si soy la única a la que le parece indignante. Quizás sí. Quizás me estoy volviendo una de esas feminazis locas que creen que todo tiene como objetivo degradar a la mujer como persona.

No, no van desnudas. Solo tienen el maillot color carne en la zona de la barriga y genitales. Casi ná. Se trata del equipo IDRD de Bogotá. Algunos equipos deportivos son famosos por sus logros, otros por sus esfuerzos y otros tienen que buscar otra manera de llamar la atención. Está claro a qué grupo pertenece este ¿no? 

Supongo que es que soy una exagerada, que estoy sacando de contexto una campaña publicitaria sugestiva. O supongo que mi cabeza lleva 25 años viendo alguna que otra carrera del Tour, el Giro y la Vuelta y nunca he visto a ningún equipo masculino luciendo unos falsos pectorales o haciendo como que enseñan el rabo. Y es que siempre volvemos a lo mismo. No sería una campaña tan indignante si la sección masculina hubiera tenido que soportar el mismo trato (bueno, obviando el tema de sexualizar el deporte...), pero no, el equipo masculino lleva el maillot tradicional. Nada de enseñar carne.

Está claro que lo de ser un trozo de carne para el uso y disfrute del otro género es solo para las mujeres. Sigo siendo una exagerada, ¿verdad? Tampoco es una situación nueva. Es algo que ha pasado en más deportes (¿en todos?) y que seguirá pasando. Un ejemplo muy claro es el voley playa. la diferencia entre las equipaciones masculina y femenina son más que visibles. 

Los hombres van tapaditos, con sus pantalones cortes y sus camisetas de tirantas, mientras que las mujeres van en bragas y un top. En las siguientes imágenes se ve más aún. 

Pero, claro, es que soy una exagerada. Es que no tiene nada que ver que sean las mujeres siempre las expuestas, las que tengan que enseñar su cuerpo además de demostrar su valía en el deporte. Por cierto, al poner voley playa femenino me ha costado encontrar una foto que fuera de las chicas de frente y no sus culos, en cambio con el masculino solo he visto UNA en la que hayan salido sin camiseta, ninguna de culo, obviamente. 

Pero bueno, los que hacéis deporte, corréis por la playa, o salís con la bici, o cualquier cosa así, ¿alguna vez habéis tenido que escuchar un piropo o un comentario mientras? Pocos ¿no? O ninguno. Ahora, las chicas, correr por la playa, salir con la bici o incluso pasear con el perro genera casi de forma automática mínimo un comentario respecto a nuestro físico. OJO, que no estoy diciendo que sean comentarios desagradables ni maleducados, pero no tengo porque aguantar un "esa niña guapa haciendo deporte" de un tío sentado en un banco mientras yo paso por al lado intentando correr (y recalco el intentando porque en aquel momento estaba luchando por respirar), ni un "cómo me gustan las deportistas" esta mañana dicho por un cincuentón montado en bicicleta al pasar por mi lado. 

No son comentarios soeces, y lo más fácil es pasar de ellos, el problema es que los tíos podéis hacer deporte sin tener que aguantar esos comentarios y las tías no. Porque ya, las miradas que te hacen sentir incómoda (sí, amigos, algunas nos sentimos incómodas cuando miráis tan fijamente, habrá chicas que no, pero como no podéis saberlo lo ideal sería que os cortarais UN POQUITO) mejor ni hablamos. 

Y si ya respondes borde... Encima es que eres una desagradecida. No, cariño, hay momentos y momentos para echar un piropo y, aún así, en caso de que aciertes,  no tengo porque darte las gracias por fijarte en mí. No necesito tu aprobación, a pesar de que el machito por excelencia crea que una mujer necesita ser halagada por su físico para sentirse completa. 


miércoles, 3 de septiembre de 2014

La culpa es de ellas, siempre es de ellas

Supongo que ya estaréis todos enterados sobre la "filtración" (personalmente prefiero llamarlo robo y posterior exposición) de las fotos íntimas de algunas famosas. Las que más han sonado han sido Jennifer Lawrence ("la de los juegos del hambre, pá los colegas), y la modelo Kate Upton. Pero también había fotos de Kirsten Dunst, Selena Gómez, Lea Michele, Rihanna, Mary Kate Olsen, Mary Elizabeth Winstead... La lista es gigantesca.

Es indignante, fueron tomadas en la privacidad de sus hogares, con gente de confianza, tal y cual Pascual...Sí, todo eso es cierto. Aunque a mí lo que me parece fuerte del asunto es hacia donde están apuntando algunos en su búsqueda de culpables.

Supongo que la sucesión lógica de pensamiento te lleva en primer lugar a iCloud, la nube de Apple. A estos servicios se les presupone cierta calidad en su seguridad y su vigilancia en la privacidad de los archivos confiados. De hecho, fue la reacción de Kirsten Dunst. Apple descartó el fallo al poco y alegó que "tras más de 40 horas de investigación" las cuentas comprometidas se debieron a nombres de usuario, contraseñas y preguntas de seguridad muy débiles y obvias.

No es la primera vez que pasa algo así. En 2012 (creo que algo antes) se publicaron unas fotos de Scarlett Johansson también robadas de su móvil. Supongo que es más fácil decir que las famosas son un poco lerdas y TODAS ELLAS (entre 60 y 100) no tienen cerebro suficiente para tener una contraseña medianamente segura. Claro, es mucho más lógico averiguar todas esas contraseñas que encontrar UN fallo de seguridad y a partir de ahí colarte. Sí.

Pero bueno, que Apple no iba a admitir su fallo era algo predecible. Lo que me indigna es que en vez de culpar al ladrón, porque esa es la palabra, ladrón, se les culpa a ellas. La culpa siempre es de ellas. Una persona famosa se hace unas fotos con un Iphone, y vetetúasaberporqué las fotos se suben a la nube. Y recalco el vetetúasaberporqué porque no siempre es voluntario. En muchos terminales es un acto automático, tal y como haces click la foto se sube a internet, no a un sitio público, pero internet al fin y al cabo con el consiguiente riesgo que eso tiene. Aunque la borres medio minuto después. Bien, estamos en que se ha hecho una foto y por alguna razón esa foto se sube a Icloud. Una foto privada, en la intimidad, y destinada a novio/marido/amigo/rollo, no al público. Alguien descubre un fallo en la seguridad de este sistema, roba las fotos, las distribuye (posiblemente sacándose algún beneficio económico), media población de las redes sociales son tan imbéciles (lo siento, no hay otra palabra) que la retuitean/comparten elevando el daño y la repercursión de la foto, y la culpa es de ellas. Por hacerse las fotos.

Entiendo la curiosidad, entiendo que se busque la foto cuando ya es noticia que rulan por ahí. No entiendo que se distribuya. Y lo que no entiendo ni de lejos es el "argumento" (llamar argumento a la burrada me parece insultante...) de "que no se hubiera hecho la foto".

A ver, si tú dejas la bicicleta en la terraza de tu casa y alguien entra de noche y te la roba ¿de quién es la culpa? ¿Tuya por tener bicicleta, de tu terraza por tener un fallo de seguridad o del ladrón que se la lleva? ¿Por qué en estos casos tenéis la respuesta tan clara y en el otro, que es exactamente igual, no? Si me violan por ir por la calle con tacones ¿es mi culpa por ser mujer o por tener un fallo de seguridad y no llevar siempre deportivas? ¿No será del cavernícola que se cree con derecho sobre el cuerpo de la mujer? Pues parece que no, que la culpa es de ellas. Siempre es de ellas. Por tener culo, por tener tetas y por hacer con su cuerpo lo que les da la gana en la intimidad.

La estupidez es una asociación internacional.

viernes, 27 de junio de 2014

Perras en celo



Hace unos días, diez en concreto, cuando eliminaron a España del Mundial de Brasil, subí a Twitter una foto de uno de los jugadores del equipo de EEUU y escribí lo siguiente: "No os desaniméis chicas, que os voy a dar un motivo para seguir viendo el #MundialBrasil2014 EEUU, Feilhaber. De nada". Lo que podía haber sido un tuit más de entre miles, captó la atención de algún amigo del género masculino y me hizo un comentario... Así que he hecho un experimento desde entonces. Unos días después, subí otra, esta vez de Giroud de la selección francesa y subí (¿?) un poco el tono al escribir:


Menudo peligro llevaba yo con mis palabras ¿eh? Recibí otro comentario de otro conocido.

Día 22, foto de un jugador bosnio y "Pues me da pena que eliminen a Bosnia...", día 23, foto de Bonucci (de Italia) y "Una de mis razones para desear que Italia pase de fase de grupos y siga jugando". Cuatro fotos de tíos y ya había conseguido que amigos me comentaran el interés tan particular que yo tenía en el Mundial... Así que me "desaté". El 24 de junio dos fotos, una de Marchisio y otra de Candreva (ambos italianos) y el 25 cuatro (Marchisio, Candreva, Bonucci y Osvaldo). Este día directamente me acusaron de estar como "una perra en celo". Un rato después subí otra foto, ahora de un francés descamisado. Y ayer ya, como parte final, una de Veloso (Portugal). Todos mis comentarios con las fotos eran de ese estilo. Ni un tono más alto o "lujurioso". 

Feilhaber
Giroud
Por imposible que parezca, una chica no puede subir fotos de tíos sin que le lluevan comentarios "reprobando" su comportamiento. Y flipo. Y más aún cuando muchos saldrán a defender esos comentarios diciendo que no tienen importancia y que iban en tono de broma. Señores, una cosa es la broma, que la acepto, y los que me conocen saben que esos comentarios me han resbalado cual aceite, y otra muy distinta es que me vaya a quedar callada y sin protestar. A diario, a todas horas, los mensajes de fotos de tías enseñando tetas y culo en Twitter abundan. De hecho, hay dos cuentas en concreto de las que me tengo que tragar todos los días varias fotos. Wikitetas y wikiculos. Wikitetas tiene más de 204K de seguidores y wikiculos 89'6K. Y estas dos solo son el ejemplo más visible de cientos de cuentas del estilo. Y me parece genial, no las critico en ningún aspecto. Lo que me jode es que "sufro" en mi timeline estas fotos todos los días, y sus respectivos comentarios que son bastante más explícitos que los que yo hice con las fotos de futbolistas y en ningún momento veo a nadie diciéndole "oye, deja de ser tan pajillero y de estar todo el día pensando en culos y tetas". Sigue estando bien visto que el tío pueda opinar sobre el cuerpo de cualquier mujer con todo el derecho del mundo y, en cambio, que lo hagamos las tías es de "perras en celo". Sencillamente genial.

Ahora, muchos tíos saltarán con el archi famoso "vosotras sois unas feministas". Me veo en la obligación moral de recordarles que sí, que soy feminista. Y que están confundiendo términos. El feminismo busca la equiparación de derechos entre hombres y mujeres, o sea, la igualdad. La palabra que ellos buscan es "hembrismo" y es igual de mala que el machismo, ya que es su equivalente poniendo a la mujer por encima del hombre. Y aún así, muchos confundirán otro término: el sexismo. El sexismo es cuando una situación (un anuncio, por ejemplo) identifica uno de los sexos como superior al otro. Hacía tiempo, existía un anuncio que te ponían en el cine antes de la película, en el que se veía una pareja que entraba en la sala y a la mujer se le antojaban palomitas, ponía cara de pena y al muchacho le tocaba perderse el principio para traer las malditas palomitas. Ese anuncio en concreto puede ser considerado hembrista. Ya que da por supuesto que al que le toca ir por el aperitivo es al chico. Pero en realidad es sexista, porque sería igual de feo que le tocara ir a la mujer porque sí

En fin, que no hay que sobre valorar estas cosas, y muchas veces sacamos las situaciones de contexto y acusamos de machistas comportamientos que no son intencionados hacia esa dirección, pero otras veces, por "miedo" o "vergüenza" a no quedar como una loca feminazi o una bruja desquiciada dejamos pasar comentarios que, con todo el respeto del mundo, se los pueden meter por donde les quepa.