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miércoles, 1 de abril de 2015

Andalucía no existe

A todos nos parece lógico que el partido político que obtenga un porcentaje más alto de votos sea el que organice y decida sobre el resto ¿no? O, al menos, la unión de los partidos que obtenga ese porcentaje más alto. A nadie se le ocurriría jamás que el tercero más votado sea el que decida sobre todos incluyendo los dos primeros.

Cuando se hacen las encuestas de población sobre los problemas que la gente percibe como más graves, a ninguna de las cabezas pensantes de los medios de comunicación se le ocurre abrir su informativo hablando del cuarto en la tabla. En deportes, se habla de los primeros de las listas. Todos hablamos de Nadal, Federer y Djokovic. De Alonso, Hamilton y Vettel. De Rossi, Lorenzo y Márquez. En resumen,siempre hablamos del tema/deporte/partido/personaje que atrae más porcentaje de población. Salvo cuando se trata de comunidades autónomas.

España tiene una población de 46.507.760 habitantes (en enero de 2014), de los cuales, el 17,85% vive en Andalucía. El porcentaje más alto de España, por delante de Cataluña (segunda con 15,98%), Madrid (13,75%) y la Comunidad Valenciana (13,75%). Y, por supuesto, por delante de todas las demás. Andalucía acumula unos ocho millones y medio de habitantes. Un millón más que Cataluña que va en segunda posición, dos más que la Comunidad de Madrid y tres y medio más que la Comunidad Valenciana. Por lo que cabría pensar que, los medios de comunicación nacionales le tendrían que prestar un poquito de más atención que al resto. ¿O no es ese el criterio que siguen para el noventa por ciento de sus temas?

La realidad es bien distinta. La realidad es que cuando nieva en Madrid, nos hacen creer en los telediarios que nieva en toda España. Cuando hace frío en Madrid, todos tenemos que ponernos el abrigo. Cuando llueve en Madrid, todos a sacar los chubasqueros. Y cuando hace buen tiempo en Valencia es cuando los demás podemos usar las mangas cortas. Y no importa que cuando llueva en Madrid, en Málaga estemos comiendo pescaíto en la playa, que cuando haga frío, en Sevilla estén abanicándose, que cuando nieve en Madrid en Córdoba estén tomándose un helado en la judería y que cuando haga buen tiempo en Valencia aquí llevemos ya un mes en la playa tumbados.

Los medios NACIONALES en realidad son de la comunidad de Madrid y, muy de vez en cuando, echan un vistazo al resto. Incluyendo a Valencia como parte integrante de Madrid, porque están taaaaaaan habituados a hablar de su paseo marítimo como si fuera obra de la Aguirre que no me extrañaría que cualquier día se lo anexione.

Y no es solo a la hora de hablar de la predicción del tiempo. La mayoría somos incapaces de nombrar a más de tres o cuatro alcaldes de provincia de España, pero todos nos sabemos el de Madrid, porque lo han repetido hasta la saciedad. Todos nos sabemos la plantilla, la titular y la del banquillo, del Real Madrid. Todos conocemos los atracos, los incendios, los atascos, las obras de teatro, los conciertos... todo lo que ocurre en Madrid, y la mitad de las veces no tenemos ni idea de lo que ocurre en la ciudad vecina, o en la nuestra propia. Y ya hemos visto que no las comunidad más poblada, ni la más grande (Castilla y León). Entiendo que sí, es la capital, y la CIUDAD más poblada, pero creo que para eso ya tienen sus propios medios locales.

Un medio nacional se debe a la nación entera, y como parte mayoritaria de esa nación, Andalucía merece algo más que migajas en los medios. Algo más que conectar en directo cuando llega la Semana Santa (que por otra parte luego tenemos la imagen que tenemos... subes
"Despeñaperrospárriba" y todos creen que lloras si no sale el Cautivo...). Algo más que un "jijijaja un andaluz anda que acento más gracioso".  Algo más que la Juani limpiando en Médico de familia. Algo más que la hija de una duquesa. Algo más que el manido "están todo el día de fiesta".

lunes, 9 de febrero de 2015

Patadas al balón

"No entiendo cómo puede gustarte ver a veintidós tíos correr y darle patadas a un balón". Si me hubieran dado un euro por cada vez que he escuchado esta frase, probablemente ya me habría comprado algún club. Hay mucha gente que cree que el fútbol es para tontos. Para borregos. Para seres que no saben hacer la o con un canuto. Y, ojo, que los hay con encefalograma plano. Pero no más que en cualquier otro deporte (bueno, quizás en ajedrez...). Sin embargo, aquellos a los que no les gusta el fútbol se creen con una superioridad intelectual sobre los que sí.

Te observan sufrir/disfrutar de los partidos desde su alzada torre intelectual a la vez que menean la cabeza y murmuran lo muy catetos que somos. Probablemente son aquellos que jamás han intentado jugar. Y si lo han intentado no lo han hecho con mucho acierto. Me explico.

Entiendo que critiques el fútbolshow. A los Manolos de Cuatro y su hora sobre el peinado de Ronaldo y los vómitos de Messi. La corrupción de la LFP, UEFA, FIFA y todas las siglas que se os ocurran. La INMENSA deuda de los clubes con las arcas públicas. Las cifras astronómicas que se mueven. El forofismo insensato que olvida que es un deporte y se dedica a pelearse con otras personas solo porque llevan una camiseta de otro color. Pero, ¿que critiques el deporte como tal? Si lo defines como "darle patadas a un balón" es que no entiendes nada de fútbol. Puede gustarte o no, pero no lo intentes calificar de simple para rebajarlo. A mí, personalmente, no me gusta el baloncesto, y no porque no haya intentado verlo una y otra vez, incluso en la cancha, pero no por ello lo califico como "meter la pelotita en el arito". El baloncesto conlleva mucho esfuerzo físico (y si eres bajito, como yo, ni te cuento...), mucha estrategia, mucha táctica. Como muchos otros deportes, incluyendo el fútbol.

Lo irónico de todo esto, es que la gente con la que me suelo cruzar que critica el fútbol desde su 140 de cociente intelectual, es aquella que ve Gran Hermano, Mujeres, Hombres y Viceversa, La Isla de nosequién, Sálvame y demás programación einsteiana. Criticas un deporte, mientras ves como gente sin materia gris critica a gente con menos materia gris por dinero. Coherencia. "¿Y ese quién es? El hijo de la prima de la compañera de celda de la Pantoja que dice que se ha acostado con la sobrina nieta del marido de la que se divorció de Raúl el que salió de GH el año aquel que una rubia se puso a gritar cuando vio una vaca". Ah...

No te gusta, o no quieres verlo porque aunque te gustara jamás lo admitirías, muy bien. No lo veas. Omite el comentario. Ponte Salsa Rosa (¿existe y me suena o me lo estoy inventando? Duda seria) y mata tu aburrimiento con ello. Pero, macho, deja de intentar hacer creer al mundo que no lo ves porque eres demasiado inteligente para encontrar el gusto en tíos corriendo detrás de un balón. Vive y deja vivir. No quites méritos a quien sabe jugar. Confesar el mérito de otro es probar que uno lo tiene. Negarlo injustamente solo prueba que no pudiendo uno alcanzarlo, lucha por poner a todo el mundo a su bajo nivel.

Tampoco vayamos al otro extremo. Al extremo de matar a una persona por llevar la camiseta del color del equipo contrario. De quedar antes del partido para pegarte porque sí. De negarte a tener amigos de otros equipos. De dejar que un DEPORTE esté por encima de la vida de una persona. No hagamos del deporte una religión en la que tu dios imaginario te dice que mates por él. Porque, en ese caso, ni tu dios ni tus colores merecen la pena.

Compite, ponle todas las ganas que tengas. Por supuesto. Pero, sin olvidar lo fundamental. Ninguna camiseta, ninguna bandera, ningún color merece la sangre de una persona. De ninguna.

lunes, 2 de febrero de 2015

Deportistas de salón

La mayoría de los seres humanos tenemos tendencia a criticar a aquellos que hacen lo que nosotros mismos no nos atrevemos a hacer. A veces, abiertamente, otras veces de manera más encubierta con comentarios: "Qué tío más rarito". Hay quien no, por supuesto, pero la inmensa mayoría hemos sufrido en algún momento de nuestras vidas la caída en la tentación. Hoy, vengo a hablaros de una subespecie en concreto. Yo lo llamo el "deportista de salón", o "deportista de sofá". Y, os puedo asegurar, que conocéis a más de uno y de dos especímenes de esta no tan rara avis.

El deportista de salón, hasta hace unos años, era fácilmente reconocible por su apariencia. Era común verlos pasear con chándal y con el periódico (deportivo, por supuesto) bajo el brazo. Hoy en día, por suerte para nuestras retinas, esta imagen ha ido perdiendo furor. Sin embargo, os daré otras características para que cuando os topéis con uno de ellos sepáis actuar en consecuencia.

1. La principal característica del deportista de salón es que no hace deporte. No cuenta como deporte ponerse los calcetines ni atarse las zapatillas. Ni el zapping. Ni el tumbing. Así que no, no hace deporte, a pesar de lo que su nombre pueda indicar.

2. Su habitat natural es un salón (ahora el nombre sí nos da una gran pista). O al menos lo era hasta la llegada de internet, tablets y ordenadores en cada habitación de la casa. Ahora es fácil encontrarlo pegado a cualquier pantalla con una retransmisión deportiva en directo o, en caso de no haber ninguna en ese momento, con la crónica, la tabla de resultados o el calendario.

3. Es menos sutil que una yegua en celo sobre sus opiniones. En general, te las harás saber quieras o no. Puede subir la voz, poner la televisión a niveles que se considera terrorismo acústico, radiarte el partido que tú mismo estás viendo, o incluso golpearte reiterativamente el hombro a la vez que hace un sonido primitivo con la boca parecido a "chist chist" para llamar tu atención. Es imposible evitarlos. Si has entrado en su radio de caza, tendrás que saberlo TODO sobre el partido del día anterior. Hasta la altura del césped.

4. Aunque, en general, su especialidad es el fútbol, sabe de todos los deportes habidos y por haber. Lobato es un aficionado a su lado sobre la F1. A Nadal lo conocía cuando todavía no competía profesionalmente. Marc Marquéz le pidió que le enseñara a derrapar en las curvas a él. Del Bosque le pide consejo para las convocatorias de la selección de fútbol. Cualquier deporte que pronuncies, él lo conocía antes, y es capaz de darte los nombres de los mejores.

5. Si su equipo pierde, él te da los pormenores de los errores del entrenador (o del jugador) y lo que tendría que haber hecho para ganar. Si su equipo gana... "es lo que llevo repitiendo toda la temporada, no puedes quitar a un jugador de ese calibre en un partido así".

6. En general, da unos gritos considerables al televisor mientras practica su deporte. O sea, estar sentado/tumbado frente a la pantalla.

7. Si les invitas a hacer deporte, ese que tanto aman y tan fervientemente siguen, siempre tienen algún problema físico que, ojo, se causaron practicando ese deporte. O están ocupados y no tienen tiempo. o es que tienen que lavarse el pelo. O ese día va a llover. O tiene que ver como crece la hierba del jardín. NUNCA lo harán.

Al fin y al cabo, es mucho más fácil augurar que ese pase al hueco era la decisión correcta cuando ya es imposible comprobarlo. Es mucho más fácil decir que los jugadores no se implican desde tu sofá calentito con tu cerveza. Es mucho más fácil decir que el entrenador no tiene ni idea de fútbol cuando nunca se ha jugado. Es mucho más fácil decir que has perdido porque no deberías haberte comido ese puño en la cara cuando no eres tú el que está sudando en el ring. Es mucho más fácil ser deportista de salón, que ser deportista.

Así que, queridos amigos deportistas de salón, vamos a sudar un poquito la camiseta antes de abrir la boca, majetes.

miércoles, 6 de agosto de 2014

La autosuficiencia del Málaga

Hace un par de años el Málaga decía en un comunicado que abría "un proceso de reestructuración interno en el seno de la entidad para adaptarse a los estándares del Fair Play financiero, con la intención de garantizar la autosuficiencia y sostenibilidad de la entidad de Martiricos. Este proceso, que no significa que se haya desestimado cualquier tipo de inversión por parte de los actuales propietarios, conllevará algunos cambios en el actual organigrama del club que fortalecerán a la entidad cara al futuro". Traducción: vamos a decir que el jeque sigue invirtiendo, pero en realidad vamos a tener que apañarnoslas como podamos.


Vicente Casado y Moayad Shatat tomaban el mando. Unos días después Rondón se machaba a Rusia por 10 millones y Cazorla al Arsenal por 16. Siguieron Apoño, Xavi Torres, Monreal, Buonanotte, Isco, Toulalan, Joaquín, Morales, Fabrice... Y en noviembre del año pasado, Casado soltaba su perlita: "Ya somos un club autosuficiente". Poco antes el amigo Moayad había dicho que no se necesitaba vender a Isco... 

Siendo un club "autosuficiente" se ha ido Caballero, entre lágrimas, y Eliseu, diciendo que no
quería marcharse. Se ha intentado vender a Portillo, que tampoco quiere marcharse, y ahora se ha largado a Jesús Gámez, nada más y nada menos que al Atlético de Madrid. Sí, sí, a ese club que denunció al Málaga a la UEFA, que tiene una deuda INMENSA de cientos de millones y que se lleva tan jodidamente bien con el malaguismo... Ahora solo falta que también se venda a Camacho.

Nos traemos a Antunes, Bobley, Flavio, Chen, Pawlowski, Angeleri, Pablo Pérez, Rescaldani, Rosales, Boka, Ricardo Horta... De ellos, Bobley y Chen no cuentan, el año pasado estuvieron cedidos y este van por el mismo camino. Fichajazos. ¿Pawlowski? Fichajazo. ¿Angeleri? Mejor ni hablar de él. ¿Antunes? Es bueno, pero está loco por largarse a donde sea. ¿Flavio? En algún momento se recuperará de su lesión, digo yo... ¿Pablo Pérez? ¿Rescaldani? ¿Horta?

Horta parece un buen fichaje, aunque no conviene hacerse ilusiones que ya tenemos de ejemplo a El Hamdaoui para recordarnos que no es oro todo lo que parece, pero ¿que tiene que no tenga Samu Castillejo, de la cantera? El canterano fue elegido MVP en el partido con el Newcastle. Horta ha reconocido que ni conocía la ciudad. Tenemos en el Atlético Malagueño a jugadores como Juanpi, Ernesto, De Vicente, Kuki... ¿de verdad es necesario traerse Pablos Pérez? Jesús Gámez, canterano, del Málaga desde que nació y que, con más o menos acierto, lo daba todo por el equipo. Portillo, igual. Weligton y Duda son más malagueños que yo. Juanmi, Samu... 

Y ahora... Thievy, un tío que no da problemas en el vestuario. 

viernes, 11 de julio de 2014

"Quiero ser como Ronaldo"

Que la imitación es el mejor elogio se ha dicho desde siempre. Lo hemos escuchado desde que nuestros primeros amigos o hermanos pequeños tendían a copiar todo lo que hacíamos. La mayoría no lo entendíamos como elogio, y más bien nos cabreaba que nuestros adorables imitadores copiaran nuestros gestos. Yo me pasé años de berrinche en berrinche porque mi hermano pequeño era incapaz de comportarse y de jugar incluso, sin imitarme de alguna manera (Víctor, si me lees no te preocupes, solo te odié los primeros 10 años). Sin embargo, cuando maduramos, nos damos cuenta de cuánta verdad hay en esa frase.


En las clases de mis gremlins lo veo muy a menudo. Los pequeños imitan a los más mayores, pero no imitan a cualquiera. Imitan al que ellos creen que lo hace mejor (y suelen acertar, no son tontos). Entiéndase imitaciones que no sean parodias de comportamientos, expresiones o gestos o el tono de voz, que estas son aún menos admitidas. Niños ven, niños hacen.

Baldwin decía que "los niños nunca han sido buenos para escuchar a sus padres, pero nunca fallan en imitarlos". Es de sentido común saber que el ejemplo tiene más fuerza que las reglas. Pero no solo imitan a sus padres, también imitan a sus ídolos. Ayer tuve la oportunidad de visitar y pasar un rato con los críos del Campus Málaga CF (el periodismo tiene estas cosas, lo mismo te regala momentos geniales que te hace cagarte en Kapuscinski en arameo) y, por costumbre quizá, me acerqué a la zona de los más pequeñines.

Me bastaron unos minutos para percatarme de lo mucho que ven y copian los gestos de los futbolistas profesionales (es imposible que no los vean, pues los tenemos a todas horas bombardeando la televisión), y resulta, como poco, curioso ver a críos de 4 años lamentando un gol de un Campus de verano, en un partido de entretenimiento de esta forma -------->
El gol ni siquiera le afectó (o tiene una capacidad de recuperación mental digna de un super héroe), pues al segundo estaba otra vez gritando de alegría, que por otra parte es lo que se espera de los niños, pero él hizo el gesto, es lo que ve en sus ídolos y entiende que es así como se debe reaccionar.

Algunos diréis que soy una exagerada, que es la reacción normal de cualquier crío durante un partido de fútbol. Será que soy una exagerada, pero a mí esto me parece una celebración natural en un crío -------------------->(un crío un pelín eufórico), y estas no son unas celebraciones que salgan naturales por la liberación de hormonas ni aunque lo diga el Punset. Y todas las pude ver ayer:


La mayoría de los niños oyen lo que dices, algunos niños, incluso hacen lo que dices, pero todos los niños hacen lo que haces. Como adultos responsables (??? me acaban de salir tres canas después de esta frase) está en nuestras manos el deber de comportarnos de forma ejemplar si queremos dejar una infancia en el mundo de la que no tengamos que avergonzarnos en unos años. 


viernes, 27 de junio de 2014

Perras en celo



Hace unos días, diez en concreto, cuando eliminaron a España del Mundial de Brasil, subí a Twitter una foto de uno de los jugadores del equipo de EEUU y escribí lo siguiente: "No os desaniméis chicas, que os voy a dar un motivo para seguir viendo el #MundialBrasil2014 EEUU, Feilhaber. De nada". Lo que podía haber sido un tuit más de entre miles, captó la atención de algún amigo del género masculino y me hizo un comentario... Así que he hecho un experimento desde entonces. Unos días después, subí otra, esta vez de Giroud de la selección francesa y subí (¿?) un poco el tono al escribir:


Menudo peligro llevaba yo con mis palabras ¿eh? Recibí otro comentario de otro conocido.

Día 22, foto de un jugador bosnio y "Pues me da pena que eliminen a Bosnia...", día 23, foto de Bonucci (de Italia) y "Una de mis razones para desear que Italia pase de fase de grupos y siga jugando". Cuatro fotos de tíos y ya había conseguido que amigos me comentaran el interés tan particular que yo tenía en el Mundial... Así que me "desaté". El 24 de junio dos fotos, una de Marchisio y otra de Candreva (ambos italianos) y el 25 cuatro (Marchisio, Candreva, Bonucci y Osvaldo). Este día directamente me acusaron de estar como "una perra en celo". Un rato después subí otra foto, ahora de un francés descamisado. Y ayer ya, como parte final, una de Veloso (Portugal). Todos mis comentarios con las fotos eran de ese estilo. Ni un tono más alto o "lujurioso". 

Feilhaber
Giroud
Por imposible que parezca, una chica no puede subir fotos de tíos sin que le lluevan comentarios "reprobando" su comportamiento. Y flipo. Y más aún cuando muchos saldrán a defender esos comentarios diciendo que no tienen importancia y que iban en tono de broma. Señores, una cosa es la broma, que la acepto, y los que me conocen saben que esos comentarios me han resbalado cual aceite, y otra muy distinta es que me vaya a quedar callada y sin protestar. A diario, a todas horas, los mensajes de fotos de tías enseñando tetas y culo en Twitter abundan. De hecho, hay dos cuentas en concreto de las que me tengo que tragar todos los días varias fotos. Wikitetas y wikiculos. Wikitetas tiene más de 204K de seguidores y wikiculos 89'6K. Y estas dos solo son el ejemplo más visible de cientos de cuentas del estilo. Y me parece genial, no las critico en ningún aspecto. Lo que me jode es que "sufro" en mi timeline estas fotos todos los días, y sus respectivos comentarios que son bastante más explícitos que los que yo hice con las fotos de futbolistas y en ningún momento veo a nadie diciéndole "oye, deja de ser tan pajillero y de estar todo el día pensando en culos y tetas". Sigue estando bien visto que el tío pueda opinar sobre el cuerpo de cualquier mujer con todo el derecho del mundo y, en cambio, que lo hagamos las tías es de "perras en celo". Sencillamente genial.

Ahora, muchos tíos saltarán con el archi famoso "vosotras sois unas feministas". Me veo en la obligación moral de recordarles que sí, que soy feminista. Y que están confundiendo términos. El feminismo busca la equiparación de derechos entre hombres y mujeres, o sea, la igualdad. La palabra que ellos buscan es "hembrismo" y es igual de mala que el machismo, ya que es su equivalente poniendo a la mujer por encima del hombre. Y aún así, muchos confundirán otro término: el sexismo. El sexismo es cuando una situación (un anuncio, por ejemplo) identifica uno de los sexos como superior al otro. Hacía tiempo, existía un anuncio que te ponían en el cine antes de la película, en el que se veía una pareja que entraba en la sala y a la mujer se le antojaban palomitas, ponía cara de pena y al muchacho le tocaba perderse el principio para traer las malditas palomitas. Ese anuncio en concreto puede ser considerado hembrista. Ya que da por supuesto que al que le toca ir por el aperitivo es al chico. Pero en realidad es sexista, porque sería igual de feo que le tocara ir a la mujer porque sí

En fin, que no hay que sobre valorar estas cosas, y muchas veces sacamos las situaciones de contexto y acusamos de machistas comportamientos que no son intencionados hacia esa dirección, pero otras veces, por "miedo" o "vergüenza" a no quedar como una loca feminazi o una bruja desquiciada dejamos pasar comentarios que, con todo el respeto del mundo, se los pueden meter por donde les quepa. 

miércoles, 18 de junio de 2014

Periodismo de camiseta

Una de las primeras cosas que oyes al entrar en la facultad de periodismo es: "la objetividad no existe". La verdad absoluta es irreal. Una misma escena, imaginemos una colisión entre dos coche, tendrá multitud de puntos de vista, y todos son correctos. El conductor del coche número uno tendrá una versión que, aun siendo totalmente sincero y sin intentar modificar nada para eximirse de responsabilidad, no será idéntica a la del segundo conductor.

Por ejemplo: uno dirá que el sol le cegaba la vista y el otro, que estaba a la sombra, podría jurar que estaba nublado. La señora que en ese momento cruzaba por allí dirá que la velocidad era excesiva, el motorista, que no usaron los retrovisores. La joven del balcón añadirá que había algo resbaladizo en el asfalto que se veía desde cierta altura. Todos habrán sido objetivos, pero ninguno podía conocer todos los elementos influyentes. Bien, añadamos un periodista a la escena. Siendo testigo presencial del accidente, su versión, incluso incluyendo todos los testimonios, será parcial por la imposibilidad de tener todos los ángulos de un mismo hecho.

Sin embargo, la imposibilidad de ser objetivos no significa que debamos dejar de intentarlo. Hay que ser lo menos subjetivos posible, ceñirse a la realidad, no entrar en valoraciones. O eso es lo que te dicen. Mil y una indicaciones en ese sentido te estudias en los libros de estilo de los diferentes medios: "Seamos honestos", "no tengamos prejuicios", "mantener exactitud y precisión", "evitaremos simpatías hacia una de las partes", o la mejor de todas "la audiencia no debe deducir cuál es la opinión personal del periodista". Para el horror y la decadencia de la profesión nos encontramos con la cruda realidad.

Periodistas que, más que defensores de la "verdad", son el activo más reconocible en defensa de un partido político, una ideología o incluso un equipo de fútbol. Actúan como el departamento de comunicación de la organización que defienden cuando su función debería ser otra muy distinta. Todos tenemos una opinión personal, obviamente. Algunos también tenemos un equipo de fútbol preferido, pero eso no debería afectar a la hora de informar sobre ello.

Hay verdaderos "hooligans" en las redacciones. Periodistas incapaces de desprenderse de la camiseta de su equipo a la hora de trabajar. Me parece muy bien que seas rojo o facha, culé o madridista, y que lo proclames a los cuatro vientos si te place, pero no dejes que eso se deduzca de tu trabajo. No tienes que defender al equipo en tu portada, eso es tarea del club. Lo tuyo es aproximarte lo máximo posible a la verdad e informar sobre ello, aunque eso sea perjudicial para tu ideología. Parece que muchos lo han olvidado, incluyendo a los lectores.

Algunos aficionados se quejan porque "en Málaga no tenemos una prensa que defienda al equipo de la ciudad como en Madrid (As, Marca) y Barcelona (Sport, Mundo deportivo)". Y menos mal. Por suerte la fiebre hooligan no afecta demasiado a los periodistas deportivos malagueños. De momento.


Hace unos meses, tras un mal partido del Málaga (no recuerdo cuál, si habéis seguido la temporada del equipo me comprenderéis...) redacté un artículo en el que reconocía lo merecido de la derrota y argumentaba que los jugadores prácticamente no habían pisado el césped. Un aficionado se molestó y, vía Twitter, me lo hizo saber de manera muy educada. Me comentó que "quién mierdas me creía para decir que el Málaga había jugado mal", que así nos iba por culpa de "periodistas" como yo. Le respondí que yo no había dicho que jugara mal, porque no se podía decir siquiera que hubiera jugado y que, evidentemente, el Málaga al borde de los puestos de descenso era por culpa de mis artículos. Muy lógico.

No es fácil criticar algo que quieres. No es agradable describir jugadas y goles en contra, derrotas, decisiones arbitrales (justas e injustas) que perjudican a tu club. Tampoco disfrutas igual una victoria trabajando que como aficionada. En una estás buscando las palabras más adecuadas para describir un gol que te salva el partido sin caer en el "CAMACHO DE MI VIDA, ¡QUÉ GOLAZO! TOOOOOOOOMA, QUE LES DEN POR C*** QUE LLEVAN UNA HORA PERDIENDO TIEMPO", y no es fácil.
Así que unos no deberíamos olvidar que el trabajo de los periodistas es la verdad, aunque ello implique reconocer el mal trabajo de nuestro equipo, y otros deberíamos dejar de intentar complacer al garrulismo fanático que todos llevamos dentro (en algunos casos también lo llevan por fuera) y colgar la blanquiazul en la percha el día que toque currar.

viernes, 13 de junio de 2014

Negocio FIFA en Brasil

Me gusta el fútbol. Todos los que me conocéis lo sabéis perfectamente. No es una cosa que venga de estos últimos meses, en los que además de ser una afición, se ha convertido en un trabajo. Recuerdo estar dándole patadas al balón muchas más horas de las que estuve jugando con la Barbie. Y todavía más leyendo, pero eso es otro tema.

Pero el fútbol, y la mayoría de cosas que te gustan de verdad, es mejor no saber cómo se hace. Limitarse a disfrutar del espectáculo sin entrar en la gestión interna del deporte. Porque entonces llegan las desagradables sorpresas. Ya lo decía Churchill: "Es mejor no saber cómo se hacen las leyes ni las salchichas". Para cualquier aficionado al fútbol, hay un evento por encima de todos los demás. La FIFA World Cup. Bueno, en mi caso particular, sería mucho más emocionante una final de Champions del Málaga..., pero estamos hablando en general.

El Mundial empezó ayer. Y para mucha gente en todo el mundo, el fútbol es religión. Sin exagerar. Viven por y para ver fútbol (porque lo de practicarlo ya es otro costal... algo de lo que hablaré en otro momento). La FIFA es la Federation Internationale de Football Association, aunque muchos lo relacionaréis más con el videojuego. FIFA y UEFA en Europa, es lo mismo, al fin y al cabo, es la misma mafia.

Este año, el Mundial se celebra en Brasil. En BRASIL. Recalco la ubicación porque me parece lo más jodidamente importante en este asunto. Usemos tópicos. Si pensamos en Brasil, ¿qué es lo primero que se nos viene a la cabeza? Exacto. Celebración, samba, carnaval, fútbol. Celebran igual o más que los españoles. Estarán entusiasmados con la idea de CELEBRAR un mundial de FÚTBOL. ¿O no?

El gobierno brasileño ha gastado más de once mil millones de dólares. Y muchos diréis, "bueno, pero Brasil va a generar mucho dinero con la celebración. Mucho más de lo que han gastado". Sí, es posible, muy posible, que generen mucho más dinero. El problema es que no se queda en Brasil. La FIFA exige al país anfitrión la exención total de impuestos. De todos los tipos de impuestos y de todas las clases. El mismo gobierno de Brasil ha estimado que esa cifra a la que han renunciado está en 250 millones de dólares...

La FIFA responde que ellos no solo dejan dinero, sino nuevas costumbres... o leyes. En 2003 Brasil prohibió el acceso de alcohol a los estadios porque se producían muchas muertes entre los aficionados. ¿No parece mala idea, no?

Dato: Budweiser es uno de los principales patrocinadores de la FIFA. Dato 2: Budweiser es una marca de cerveza.
Dato 3: La cerveza, generalmente, lleva alcohol.
Pregunta: ¿Qué es más importante para la FIFA? ¿La salud y la vida de los aficionados o el dinero de uno de sus patrocinadores?
Jerome Valcke: "I'm sorry to say, and maybe I look a bit arrogant, but that's something we will not negotiate. I mean, there will be and there must be as part of the law the fact that we have the right to sell beer".
Jerome Valcke
Para los de la Logse, traducción en pocas palabras: Venderemos cerveza. Se acoge a una ley que promulgó Brasil a expensas de la FIFA y en el derecho de poder venderla, incluso es graciosín y dice que igual parece un poco arrogante por su parte... ¿Un francés arrogante? Jamás se habrá visto... 
Afortunadamente la FIFA no está patrocinada por empresas armamentísticas. De momento.

Blatter
Voy a saltarme los centenares de escándalos por corrupción, sobornos y demás que han salpicado a la organización porque no acabaría jamás con el post...
Blatter (el jefazo) siempre dice que son una organización sin ánimo de lucro. Con mil millones de dólares en el banco. Otro día hablaré de este amigo, que opina abiertamente que si el fútbol femenino quiere ser más popular debería usar pantalones más cortos...

En 2022 el Mundial se celebrará en Qatar. No sé si somos realmente conscientes de lo que ello conlleva. Primera razón, de salud: la temperatura en Qatar puede alcanzar los 50 grados centígrados. ¿HOLA? Soy de Málaga y jugar a más de 25 ya es una tortura. Es físicamente imposible jugar a esa temperatura sin caer desvanecido.
Segunda razón: las condiciones de trabajo. Tercera razón: el profundo respeto y amor que sienten hacia las mujeres. Cuarta razón: Budweiser. Siguiendo la lógica de la FIFA... ¿conocen las leyes árabes sobre el alcohol? No solo es pecado, es ilegal.

Y sin embargo, aunque la mayoría conocemos toda esta basura, veremos los partidos (al menos uno) del Mundial Brasil 2014. ¿Por qué? Seguramente es porque somos igual de mercenarios que ellos.

viernes, 6 de junio de 2014

Adiós Mr. Marshall

El jeque se va, o eso parece. Tanta paz encuentres como paz dejas, que diría mi abuela (algún día haré un post con las frases/palabras de mi abuela made in El Palo... son para enmarcar).

Abdullah Al Thani llegó al Málaga CF en junio de 2010, y en junio de 2014 anuncia su marcha. Una legislatura política nos ha durado. Han sido tres años muy bonitos y de mucha ilusión, con Champions incluida. Un año un poco más duro este último, pero nada a lo que no estén acostumbrados los malaguistas. El apodo de "equipo ascensor" no te lo ganas con temporadas plácidas y tranquilas en Primera División. Sin embargo, también tuvimos nuestro momento negro. La sanción por incumplir el "fair play financiero" (sí, ese que se saltan la mayoría de clubes de Europa y TODOS los españoles y no pasa nada, pero los boquerones debemos tener cara de tontos) que derivó en las denuncias por impagos de futbolistas y demás.

El jeque no ha sido, en ningún momento, un tío acostumbrado a trabajar con plazos y a cumplir. Soy incapaz de contabilizar las veces que le han ampliado el plazo para que pudiera cumplir con los trámites del nuevo puerto de Marbella. Suscribió el contrato en 2011 y debía constituir una sociedad antes de enero de 2012. No lo hizo. Le dieron dos prórrogas. No las cumplió. Le multaron. No pagó. Tenía que presentar el proyecto antes de junio de 2012. Tampoco lo hizo. Prórroga de tres meses. La incumplió. Otra multa. ¿Adivináis? Tampoco la ha pagado.

Independientemente de si el puerto gusta o no (personalmente es una idea que no me convence, pero...) el jeque se ha pasado por el arco del triunfo todas las exigencias de las instituciones. Por mucho que se queje de que el trato recibido no ha sido el ideal, podría haberlo mejorado haciendo las cosas bien por su parte. Se ha quejado hasta la saciedad del poco respeto que le han tenido, PERO siempre a través de las redes sociales, ya que ¿cuánto ha estado sin pisar Málaga? Un año y algo, si no me equivoco. No puedes pretender hacer negocios siempre vía Skype, jefe. El tema de La Academia, del nuevo estadio... Más de lo mismo. OJO, que no quita que las instituciones hayan  puesto trabas hasta no poder más, pero la burocracia de este país es algo que todos conocemos de sobra y no debería extrañarnos.

Hace un mes, más o menos, anunciaba a través de Facebook y Twitter (no conoce otra manera, supongo) que "lo mejor estaba por llegar". Hace unas semanas, ya amenazaba con irse despotricando contra todo por el trato recibido. Esta madrugada ha soltado la última. Sinceramente, no termino de creérmelo. Hay dos opciones, que todo sea una rabieta infantil típica de una persona acostumbrada a ordenar y no a pedir ni a que se le impongan condiciones, y que verdaderamente sienta algo de aprecio por el Málaga CF y decida aguanta el chaparrón como todos los malaguistas hacen desde tiempo inmemoriables o... la opción menos bonita, pero cada vez más probable (a mis ojos). Ha utilizado el club malaguista, que tenía evidentes problemas financieros, para aterrizar en la ciudad con buena imagen y así poder granjearse unos negocios lucrativos. El problema es que le ha salido el tiro de los negocios por la culata y, si el cariño por el club de Martiricos es fingido, el sentimiento blanquiazul no se puede comprar. No money, no love.

Además, ¿qué clase de presidente anuncia algo tan importante en plena campaña de renovación de abonos, por twitter y a las cuatro de la madrugada? Uno que no le desea ningún bien a su club. Que no haya miedo, lleva dos años y medio sin invertir un céntimo en el club, poco puede cambiar la cosa respecto a la financiación. El Málaga existía antes del jeque, y existirá después. Gracias por lo vivido.

jueves, 1 de mayo de 2014

El caballo ganador

A nadie le gusta perder. Es obvio. Aquello de "lo importante es participar" es el auto consuelo que nos queda cuando ya hemos perdido. Pero no me quiero desviar en este post a eso. Hoy quería escribir sobre "los malaguistas de verdad". Estos malaguistas que acusan a otros de sentir menos los colores por sentir simpatía por otros equipos que no sean el Málaga CF.

 No soy de las que creen que por nacer en una ciudad tienes que ser obligatoriamente del equipo local. Me parece más lógico, eso sí, ser del equipo que puedes ver en su estadio, que porta los colores de tu casa, que de uno que no puedas ver en vivo jamás porque te pille a mil kilómetros de casa. Pero, oye, el ser humano pocas veces es lógico con estas cosas y, además, en esto influye mucho otro tipo de cercanía y los éxitos. Si en la caja tonta solo se habla de Real Madrid y Barça (y este año Atlético) y nos bombardean día tras día con los goles de Ronaldo, Messi y Costa... Y tú tienes cinco añitos, te acaba calando.

Cuando eres niño quieres ser feliz, tener alegrías y encajar con el resto del mundo. Es mucho más fácil que el Madrid/Barça te alegren el fin de semana a que lo haga el equipo del barrio que lucha por no descender de la Segunda B. Y en la tele (y como dice Homer, si lo dice la tele tiene que ser verdad) ves que todo el mundo es de esos dos clubes.

En mi caso, hasta los nueve o diez años mi ciudad no tenía equipo. En casa de mi abuelo (a mi padre no le gusta el fútbol) solo se hablaba del Barça y del Madrid, así que la famosa pregunta de "¿tú de que equipo eres?" era más bien un "¿tú eres del Barça o del Madrid?". Grata sorpresa al saber que sí que existía un equipo en la ciudad y, oye, que hasta pedí la equipación para mi cumpleaños y "chaqueteé" de equipo. Y así hasta hoy.

En los niveles iniciales de cualquier deporte, siempre optamos por el caballo ganador. En el primer partido de fútbol que ves (y curiosamente casi siempre televisan a los dos grandes) eliges al que gane. En mi primera carrera de motos, allá por 2004 en Phillip Island, había un bonito duelo entre el español Sete y el italiano Rossi. No sabía por cual decantarme, no conocía nada de ellos, y en casa me achuchaban para que apoyara al español "porque es español". Pero ganó Rossi y a mí me encantó la forma en la que lo hizo, así que yo me sumé a los tiffosi. Luego aparecieron más corredores que me gustaron, aunque no ganaban, pero en un primer momento, te gusta el que gana.

Con el fútbol igual. Siempre habrá uno que sea "tu equipo", pero no quita que puedas sentir simpatía por otros. No entiendo a la gente que dice: No, yo soy del Málaga y nadie más, y si tú animas a otro equipo eres un cateto. ¿Hola? ¿Es menos malaguista aquel que en un partido en el que el Málaga no se juega absolutamente nada, sea cual sea el resultado, quiere animar a alguno de los contendientes por la razón que sea? En mi caso era simple, mi hermano es madridista de pura cepa, y prefiero aguantarlo celebrando a mosqueado porque ha perdido. ¿Ayer? Ni el Atlético ni el Chelsea son santo de mi devoción, pero el atlético hace unos años me caía simpático y luego pasó a atacar al Málaga... Así que, a pesar de que fuera Mourinho con los blues, yo prefería al Chelsea. Aunque me acabé alegrando por los atléticos.

En fin, que nadie puede culpar a otro por ser de un equipo que no sea el de tu ciudad. O por sentir simpatía por otros equipos. Y los que te "quitan puntos del carné de malaguista" por esto, ellos sí que son los verdaderos catetos del asunto. Seamos un poquito menos cerrados de mente, por favor. Aceptamos a los demás en función de nuestro propio nivel de felicidad, tan sencillo como eso.