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domingo, 14 de septiembre de 2014

Haz deporte, pero ponte guapa

Por favor, mirad la siguiente imagen y decidme si soy la única a la que le parece indignante. Quizás sí. Quizás me estoy volviendo una de esas feminazis locas que creen que todo tiene como objetivo degradar a la mujer como persona.

No, no van desnudas. Solo tienen el maillot color carne en la zona de la barriga y genitales. Casi ná. Se trata del equipo IDRD de Bogotá. Algunos equipos deportivos son famosos por sus logros, otros por sus esfuerzos y otros tienen que buscar otra manera de llamar la atención. Está claro a qué grupo pertenece este ¿no? 

Supongo que es que soy una exagerada, que estoy sacando de contexto una campaña publicitaria sugestiva. O supongo que mi cabeza lleva 25 años viendo alguna que otra carrera del Tour, el Giro y la Vuelta y nunca he visto a ningún equipo masculino luciendo unos falsos pectorales o haciendo como que enseñan el rabo. Y es que siempre volvemos a lo mismo. No sería una campaña tan indignante si la sección masculina hubiera tenido que soportar el mismo trato (bueno, obviando el tema de sexualizar el deporte...), pero no, el equipo masculino lleva el maillot tradicional. Nada de enseñar carne.

Está claro que lo de ser un trozo de carne para el uso y disfrute del otro género es solo para las mujeres. Sigo siendo una exagerada, ¿verdad? Tampoco es una situación nueva. Es algo que ha pasado en más deportes (¿en todos?) y que seguirá pasando. Un ejemplo muy claro es el voley playa. la diferencia entre las equipaciones masculina y femenina son más que visibles. 

Los hombres van tapaditos, con sus pantalones cortes y sus camisetas de tirantas, mientras que las mujeres van en bragas y un top. En las siguientes imágenes se ve más aún. 

Pero, claro, es que soy una exagerada. Es que no tiene nada que ver que sean las mujeres siempre las expuestas, las que tengan que enseñar su cuerpo además de demostrar su valía en el deporte. Por cierto, al poner voley playa femenino me ha costado encontrar una foto que fuera de las chicas de frente y no sus culos, en cambio con el masculino solo he visto UNA en la que hayan salido sin camiseta, ninguna de culo, obviamente. 

Pero bueno, los que hacéis deporte, corréis por la playa, o salís con la bici, o cualquier cosa así, ¿alguna vez habéis tenido que escuchar un piropo o un comentario mientras? Pocos ¿no? O ninguno. Ahora, las chicas, correr por la playa, salir con la bici o incluso pasear con el perro genera casi de forma automática mínimo un comentario respecto a nuestro físico. OJO, que no estoy diciendo que sean comentarios desagradables ni maleducados, pero no tengo porque aguantar un "esa niña guapa haciendo deporte" de un tío sentado en un banco mientras yo paso por al lado intentando correr (y recalco el intentando porque en aquel momento estaba luchando por respirar), ni un "cómo me gustan las deportistas" esta mañana dicho por un cincuentón montado en bicicleta al pasar por mi lado. 

No son comentarios soeces, y lo más fácil es pasar de ellos, el problema es que los tíos podéis hacer deporte sin tener que aguantar esos comentarios y las tías no. Porque ya, las miradas que te hacen sentir incómoda (sí, amigos, algunas nos sentimos incómodas cuando miráis tan fijamente, habrá chicas que no, pero como no podéis saberlo lo ideal sería que os cortarais UN POQUITO) mejor ni hablamos. 

Y si ya respondes borde... Encima es que eres una desagradecida. No, cariño, hay momentos y momentos para echar un piropo y, aún así, en caso de que aciertes,  no tengo porque darte las gracias por fijarte en mí. No necesito tu aprobación, a pesar de que el machito por excelencia crea que una mujer necesita ser halagada por su físico para sentirse completa. 


viernes, 27 de junio de 2014

Perras en celo



Hace unos días, diez en concreto, cuando eliminaron a España del Mundial de Brasil, subí a Twitter una foto de uno de los jugadores del equipo de EEUU y escribí lo siguiente: "No os desaniméis chicas, que os voy a dar un motivo para seguir viendo el #MundialBrasil2014 EEUU, Feilhaber. De nada". Lo que podía haber sido un tuit más de entre miles, captó la atención de algún amigo del género masculino y me hizo un comentario... Así que he hecho un experimento desde entonces. Unos días después, subí otra, esta vez de Giroud de la selección francesa y subí (¿?) un poco el tono al escribir:


Menudo peligro llevaba yo con mis palabras ¿eh? Recibí otro comentario de otro conocido.

Día 22, foto de un jugador bosnio y "Pues me da pena que eliminen a Bosnia...", día 23, foto de Bonucci (de Italia) y "Una de mis razones para desear que Italia pase de fase de grupos y siga jugando". Cuatro fotos de tíos y ya había conseguido que amigos me comentaran el interés tan particular que yo tenía en el Mundial... Así que me "desaté". El 24 de junio dos fotos, una de Marchisio y otra de Candreva (ambos italianos) y el 25 cuatro (Marchisio, Candreva, Bonucci y Osvaldo). Este día directamente me acusaron de estar como "una perra en celo". Un rato después subí otra foto, ahora de un francés descamisado. Y ayer ya, como parte final, una de Veloso (Portugal). Todos mis comentarios con las fotos eran de ese estilo. Ni un tono más alto o "lujurioso". 

Feilhaber
Giroud
Por imposible que parezca, una chica no puede subir fotos de tíos sin que le lluevan comentarios "reprobando" su comportamiento. Y flipo. Y más aún cuando muchos saldrán a defender esos comentarios diciendo que no tienen importancia y que iban en tono de broma. Señores, una cosa es la broma, que la acepto, y los que me conocen saben que esos comentarios me han resbalado cual aceite, y otra muy distinta es que me vaya a quedar callada y sin protestar. A diario, a todas horas, los mensajes de fotos de tías enseñando tetas y culo en Twitter abundan. De hecho, hay dos cuentas en concreto de las que me tengo que tragar todos los días varias fotos. Wikitetas y wikiculos. Wikitetas tiene más de 204K de seguidores y wikiculos 89'6K. Y estas dos solo son el ejemplo más visible de cientos de cuentas del estilo. Y me parece genial, no las critico en ningún aspecto. Lo que me jode es que "sufro" en mi timeline estas fotos todos los días, y sus respectivos comentarios que son bastante más explícitos que los que yo hice con las fotos de futbolistas y en ningún momento veo a nadie diciéndole "oye, deja de ser tan pajillero y de estar todo el día pensando en culos y tetas". Sigue estando bien visto que el tío pueda opinar sobre el cuerpo de cualquier mujer con todo el derecho del mundo y, en cambio, que lo hagamos las tías es de "perras en celo". Sencillamente genial.

Ahora, muchos tíos saltarán con el archi famoso "vosotras sois unas feministas". Me veo en la obligación moral de recordarles que sí, que soy feminista. Y que están confundiendo términos. El feminismo busca la equiparación de derechos entre hombres y mujeres, o sea, la igualdad. La palabra que ellos buscan es "hembrismo" y es igual de mala que el machismo, ya que es su equivalente poniendo a la mujer por encima del hombre. Y aún así, muchos confundirán otro término: el sexismo. El sexismo es cuando una situación (un anuncio, por ejemplo) identifica uno de los sexos como superior al otro. Hacía tiempo, existía un anuncio que te ponían en el cine antes de la película, en el que se veía una pareja que entraba en la sala y a la mujer se le antojaban palomitas, ponía cara de pena y al muchacho le tocaba perderse el principio para traer las malditas palomitas. Ese anuncio en concreto puede ser considerado hembrista. Ya que da por supuesto que al que le toca ir por el aperitivo es al chico. Pero en realidad es sexista, porque sería igual de feo que le tocara ir a la mujer porque sí

En fin, que no hay que sobre valorar estas cosas, y muchas veces sacamos las situaciones de contexto y acusamos de machistas comportamientos que no son intencionados hacia esa dirección, pero otras veces, por "miedo" o "vergüenza" a no quedar como una loca feminazi o una bruja desquiciada dejamos pasar comentarios que, con todo el respeto del mundo, se los pueden meter por donde les quepa. 

lunes, 19 de mayo de 2014

"Te conozco de Facebook"

Hace unos días hablaba de la importancia que damos a la imagen a la hora de una primera impresión, a la hora de juzgar a una persona (Las velas blancas de Tristán), hoy los tiros se acercan, pero me centro más en la gente que cree conocerte. Y la palabra clave es CREE.

Esto ha pasado desde siempre, desde que tengo uso de razón la gente siempre ha creído conocer a los de su alrededor y luego se han llevado sorpresas (y en la mayoría desagradables) por el comportamiento de otros. Sin embargo, desde hace unos años, esto se ha vuelto mucho peor. O eso me parece a mí. Y gran parte de culpa la tienen las redes sociales (en realidad, la culpa es toda y entera nuestra, pero hay que tener un desencadenante). Hay mucha gente que piensa que por ser tu "amigo" en Facebook, por seguirte en Twitter, tenerte en sus círculos en G+, ver tus fotos de Instagram o similares, te conoce.

Y hay verdaderos acosadores en estos lares ¿eh? Gente que te hace un seguimiento exhaustivo en todas y cada una de las redes en las que ha podido darte caza. Personalmente, un "me gusta" o un comentario en las publicaciones, o un RT o un fav, se agradece. A veces, hasta te hace ilusión, porque lo escribes o compartes pensando en alguien y ese alguien se da por aludido y te lo hace saber con uno de esos guiños. Pero no me refiero a esos casos, me refiero a los que son como moscas de verano pegadas a tu vida virtual. Y, para colmo, cuando los ves en persona, te lo señalan: "Pues el otro día escribiste que ..." o "Subiste una foto en...". Ya lo sé, es mi cuenta, sé lo que subo, gracias por el apunte. Cuando necesite un secretario personal, te lo haré saber. Ah, por cierto, no es obligatorio que me comentes cada publicación.


Curiosamente, estos acosadores suelen ser los que luego dan por sentado que te conocen. Imagino que asocian conocer la vida virtual de alguien con conocer la vida real. Y no. La red es pública, y lo que subas, ya sea en una red social u otra, tienes que asumir que será de conocimiento mundial. Por mucho que configures la privacidad y chorradas varias, la posibilidad de que acabe saliendo a la luz es tan alta que mejor que tengamos siempre presente que los secretos a la almohada mejor que al facebook. Así que, en general, a la red subes una parte de vida, la parte que te da igual que se conozca. No puedes reducir una persona a lo que cuelga en las redes.

Gracias a esta facilidad para acceder a ciertos datos sobre la gente, hemos dejado de preocuparnos en conocer DE VERDAD a las personas de nuestro alrededor. Y eso ha desencadenado en situaciones que, a mí personalmente, resultan bastante incómodas. Como que te clasifiquen de un modo equivocado. Ejemplo tonto, por no decir el real en el que estoy pensando: "¿Te has comprado una camiseta roja? ¿Tú? Pero si a ti te gusta el azul..."
Es muy tonto, lo sé, pero la situación fue parecida. A ver, querido acosador, me gusta el azul, y me gusta el rojo. Puedo llevar azul, y puedo llevar rojo. Y si estás dando por sentado que no me gusta el rojo es porque tooooodo este tiempo que has tenido para conocerme no te ha servido de nada, te has quedado en la superficie. En la genialidad de dar por sentado que lo sabes todo porque me agregaste a facebook. Retrasito grande. Todos llevamos máscara, y la del mundo virtual es la más engañosa de todas.

En mi caso personal, por ponerme un poco egocéntrica, soy una persona bastante reservada. Tengo actividad en las redes sociales, sí, pero realmente nada importante. Tengo gran parte de culpa en que mucha gente de mi alrededor no me conozca, porque hablo poco, y menos sobre lo que ronda mi cabeza. Mis ideas son mías, mis pensamientos son privados, y mi mundo interior me resulta la mayor parte del tiempo infinitamente más interesante que lo que me rodea, así que me resulta bastante difícil de explicarlo, y al resto de mortales, demasiado complicado de entender como para tomarme la molestia. Así que, en general, mis puertas están cerradas. Hacedme el favor de no juzgar, ni clasificar, ni dar por sentado cómo piensan los demás sin haberos tomado la verdadera molestia de intentar entenderlos. No vale con rascar en internet.

Y si no leéis entre mis líneas, o en mi forma de callar lo que me callo, es que todo este tiempo junto a mí no os sirvió de nada.

jueves, 8 de mayo de 2014

Andalucía, tierra de vagos

Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, heredero de Esperanza GTAguirre, soltó ayer una perlita en un mitín del PP en Carabanchel: "No queremos una Europa que se parezca a Andalucía, porque ya saben lo que pasa en esa comunidad autónoma". Ahí es nada.
Quiero entender que se refiere a la clase política, y claro, como son del "otro equipo" (o eso nos quieren hacer creer... al final son igual de sabandijas dando igual el color) toca atacarlos y ponerlos de malvados por ser unos corruptos asquerosos. Que lo son. Pero exactamente igual que los dirigentes de la Comunidad Valenciana, nuevo destino TOP de trajes y aeropuertos, o los de Galicia, que se van de fin de semana con narcotraficantes. Pero curiosamente siempre le toca recibir a Andalucía.

Y no es que yo esté paranoica. No es la primera vez, ni será la última, que atacan a Andalucía con cualquier excusa. Ya empieza a convertirse en deporte nacional, quizás heredado del antecesor, la envidia. Os recuerdo las que más me marcaron (iba a decir impactaron, pero a estas alturas del cuento ya me tienen curada de espanto).

La Caleta de Cádiz
"El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido, generalmente es un hombre poco hecho, que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y miseria cultural, mental y espiritual." Casi ná. Y sale de la boca de Jordi Pujol. El Yoda catalán. O lo que viene a ser lo mismo, el ex presidente de la Generalitat. Al amigo Pujol se le olvida que su querida Cataluña está poblada con más de 800.000 andaluces emigrados. Se le olvida que fueron andaluces y sus hijos los que labraron su tierra y sacaron adelante su comunidad. Y se le olvida que corre sangre andaluza por miles de catalanes ¿Todos están destruidos?
También se le olvida que nuestro "estado de ignorancia y miseria cultural" está avalado por Federico García Lorca, Manuel de Falla, Juan Ramón Jiménez, Cánovas, los Machado, Velázquez, Murillo, Alberti, Picasso, Jorge Manrique, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados, Vicente Aleixandre (NOBEL), Bécquer, Cernuda... Cuánta miseria cultural da esta tierra.

Luego viene mi favorito. Artur Mas. A partir del 1:20 más o menos "(...) no le hablo ya de Sevilla, de Málaga o de Coruña, porque allí hablan el castellano, efectivamente, pero a algunos no se les entiende". En este mismo tono de burla hacia nuestro acento tenemos a Montserrat Nebrera (diputada del Parlament) que refiriéndose al acento de Magdalena Álvarez soltó lo de: "El problema de esta mujer es que tiene un acento de chiste". O espera, tenemos también a Juan Soler (portavoz del PP en Madrid) con: "El acento de Trinidad Jiménez le hace más apta para Dos Hermanas o Vélez Málaga". O Ana Mato (ministra de Sanidad): "Los niños andaluces son prácticamente analfabetos". El tema del acento es algo que todos los que hemos estado fuera de nuestra tierra hemos sufrido en algún momento. Los hay que vienen inocentemente con un "ay, qué acento más gracioso" y tú lo encajas correctamente, aunque te ahorras la contestación de "pues tú suenas como si estuvieras hablando con un zapato en la boca", y los hay que vienen con el tópico más extendido: "¡Eres andaluz! Qué acento más gracioso, cuéntame un chiste". Y te lo sueltan sin anestesiar ni nada. Personalmente, conocí a una chica en Italia, valenciana para más señas, que soltó en un tono lo suficientemente alto como para que yo lo escuchara "me gustan todos los acentos de España, menos el andaluz, que es de catetos". No siento especial simpatía por el acento valenciano, pero ella no ayudó demasiado a favorecerlo.

Luego viene lo de que somos unos vagos. Este tópico me encanta. Si no tenemos trabajo, no es porque el paro esté disparado en todo el país porque los políticos son unos ladrones, no, qué va. Es que somos unos vagos y no queremos trabajar. Durán y Lleida, sobre las ayudas a los jornaleros andaluces: "Reciben el PER para pasar todo el día en el bar de su pueblo". O Manuel Pizarro, de las Cortes Generales, tras insinuar que el paro es por falta de ganas: "Andalucía sigue siendo la región más subsidiada". O el alcalde de Burgos, Juan Carlos Aparicio: "El peor favor que podemos hacerle a Andalucía es dejarla sumida en la indolencia". Cariño, el peor favor que puedes hacernos es, simplemente, nombrarnos. O mi favorito en este tema, Cayetano Martínez de Irujo, sí, sí, el hijo de la Duquesa de Alba: "En Andalucía hay muy pocas ganas de trabajar, los jóvenes no quieren progresar". Que lo diga un señorito andaluz que NO HA TRABAJADO EN SU PUÑETERA VIDA, jode.

Córdoba
La Alcazaba. Málaga
Y luego viene la fama de fiesteros. Mª San Gil (del PP vasco): "A los andaluces la realidad nacional le suena más a chirigota". Se equivoca la señora, la chirigota busca hacer reír y la realidad nacional es para echarse a llorar, un pasodoble quizás. Una de mis compañeras de piso en Italia, burgalesa aunque exiliada de las profundidades de Mordor, se intentó reír de los malagueños porque "pedís las vacaciones para que os coincidan con la feria". ¿Hola? ¿Cuando mejor que en fiestas? No veo el problema, no veo en qué te podría molestar que nos guste disfrutar. Salvo que seas una amargada y sea la envidia que te corroe lo que te joda que los demás lo pasemos bien y celebremos en condiciones. "¿Qué sentido tiene sacar la estatua de la Virgen a hombros?" El mismo que construir una estatua de madera para quemarla después. Tenemos la suerte de vivir en lo más cercano al paraíso que hay sobre el planeta, y estoy hasta los ovarios de que la envidia intente ensuciarlo tirando de tópicos y criticando todo aquello que no se conoce.
Almería
Torre del Oro, Sevilla

"Se piensa en Andalucía
de una forma equivocada,
creen que en la tierra mía
manda el vino y la guitarra,
que se piensa solamente
en el cante y en el baile,
con graciosos permanentes
vagueando por las calles."



Y me callo ya, que me voy a echar la siesta que vengo cansadísima de bailar sevillanas en el bar.