lunes, 27 de octubre de 2014

El alcalde y el constructor

Un ayuntamiento saca a subasta pública una obra de grandes dimensiones. En su despacho se presentan tres dueños de constructoras para intentar hacerse con la adjudicación de la obra. El primer constructor entra en el despacho, muy respetuoso y se sienta frente al alcalde:
- Buenas tardes, señor alcalde. Este es mi proyecto para su obra. El presupuesto es de 100.000 €. 50.000 para materiales, 25.000€ para el terreno y 25.000€ para la mano de obra.
El alcalde mira de arriba a abajo al constructor y lo echa acusándolo de inflar el presupuesto para beneficiarse.
El segundo constructor entra en el despacho, se sienta en la silla y enciende su cigarro.
- Buenas tardes, este es mi proyecto. Voy a necesitar 300.000 €.
- ¿300.000? Estás loco. Largo de aquí. No podemos gastar el dinero público de esa manera. ¿Para qué necesitas tanto dinero?
- Mire, son 150.000 € para el terreno, 50.000 € para los materiales y 100.000€ para la mano de obra.
- Ni hablar. Demasiado dinero para cargar en los contribuyentes.
Así se deshace el alcalde de los dos primeros constructores.
El tercer constructor entra en el despacho, da un portazo, se deja caer sobre la silla, pone los zapatos encima de la mesa del alcalde, saca su puro, se lo enciende, inhala y expulsa el humo tranquilamente. - Mire, lo vamos a hacer así. Son 600.000 € de presupuesto para su obra.
- ¿600.000? Pero, ¿tú estas loco? Es el presupuesto más caro que me han presentado. ¿Me tomas por tonto? Explícame para qué quieres tanto dinero.
- Es muy sencillo, señor alcalde, 50.000 € para materiales, 25.000 € para el terreno y otros 25.000 € para la mano de obra.
El alcalde lo miró perplejo.
- Ese es el primer presupuesto que me han presentado. ¿Dónde están los 500.000 € que faltan del suyo original?
- Esa es la mejor parte, señor alcalde. 250.000 € para usted. 250.000 € para mí.


En teoría, esto era un chiste que me contaron hace ya años. En teoría. Porque con la situación actual es algo que se reproduce en bucle en mi cabeza cada vez que enciendo el telediario.

Y si no os hace gracia, todavía puede mejorar. Como dice el gran Anguanguan, voy a robar a mi vecino todo sus bienes. Cuando me pillen, pagaré la fianza con lo que robé, pero me quedaré con el piso. Pediré perdón y todo arreglado. ¿Ah, que eso no es suficiente? Pues es lo que permitimos que hagan los políticos. Nos roban, a mansalva, y cuando los pillan, y solo entonces, pagan con NUESTRO dinero su fianza por DELINCUENTES, pero mantienen en su cuenta de Suiza a resguardo todo lo que han robado, salen los de su calaña a decir que nunca ha sucedido tal "asunto ese al que usted se refiere". Esperan unos días y sacan otras noticias de las "jugosas" tal como QUE CATALUÑA SE QUIERE INDEPENDIZAR CUIDADO!, y, al poco, ya se han vuelto a librar. Untan a los jueces, o echan del país directamente a los que no se dejan untar, y aquí no ha pasado nada.

Seguid votando a PP y PSOE y diciendo que no son todos iguales. Seguid.

Por mi parte, seguiré una sola filosofía aprovechando que se acerca la fecha.

<< - ¿Quién eres tú?
- Quién... "quién" es solamente la forma de la función "qué" y ¿qué soy? Un hombre con una máscara.
- Sí, eso ya lo veo.
- Naturalmente. No me cuestiono tu capacidad de observación, simplemente señalo lo paradójico que es preguntarle a un hombre con máscara quién es. >>

Por cierto, el alcalde aceptó, por supuesto. 

viernes, 24 de octubre de 2014

Dios es un barbero

El martes una conocida, amiga de una buena amiga, colgó un vídeo en Facebook. Sé que esa chica y yo comos totalmente opuestas en muchos aspectos (quizás en el 99% de la ideología), pero aún así, cuando nos presentaron nos llevamos bien. A lo que iba, nos gastamos bromas pero intenté en todo momento respetar su forma de pensar. Es cierto que también evitamos mucho acercarnos a los temas que podían causar controversia, no por no discutir, ni por "miedo" a que cambiaran nuestra forma de pensar (creo que las dos tenemos las ideas muy claras, cada una en su extremo) sino por respeto a la amiga en común que nos había presentado y a la que no teníamos ganas de amargarle la semana.
Mi amiga ya me había advertido que esta chica se tomaba sus creencias muy en serio, (mi amiga me conocía lo suficiente para saber que un "mecagoendios" sale de mis labios con cierta frecuencia en según qué situaciones y que podía sacar los dientes si me encontraba por sorpresa con un comentario con la tolerancia típica de las religiones, o sea, ninguna) y no sé si habría "advertencias" también por el otro bando, en plan que no me tuviera en cuenta si se me escapaba algún comentario del estilo.

El resumen es que habremos estado una semana y pico juntas en total (días separados en el tiempo) y hasta ahora sin incidentes. Sin embargo, tengo que reconocer que mis ganas de acribillarla a preguntas aumentan cada vez que leo algún comentario o cuelga algo relacionado con Dios. Los que me conocen saben que lo digo en serio y sin acritud. Siempre que me cruzo con una monja por la calle lo comento: "me encantaría hacerle mil preguntas" y nunca lo hago porque las veces que he intentado dialogar con religiosos acaban enfadados. A los amigos creyentes no los cuento, porque no me toman en serio y/o acaban pensando que les estoy buscando las cosquillas. Pero no, es curiosidad real.
Total, que el martes esta conocida colgó este vídeo en su muro (por favor, no hagáis comentario de la musiquilla de fondo jaja):

Bueno, yo no sabía si reír o llorar. No sabía si reírme por la absurda comparación y por la total falta de argumentos lógicos a favor de la existencia de Dios, o llorar, al pensar que de verdad hay gente que se siente satisfecha con ese tipo de respuesta. Estuve muy tentada, es más, estuve a un click, de responder a su publicación con una parrafada o con un simple "jajajajajajajajajajaja". Hay segunda y tercera parte, pero, por compasión, os las ahorraré (tan fácil como buscar en youtube si sois unos masoquistas). 

No voy a empezar aquí a enumerar todas las razones por las que no creo en la religión. Ni todas las cosas que creo que Dios estaría haciendo mal si existiera (no sé cuál de las dos listas es más larga...). Aclararé también que no tengo nada en contra de los que creen en Dios como tal, de los creyentes en un poder superior y blablabla, lo que no aguanto es al club de fans modo quinceañeras que se creen en posesión de la verdad e interpretan un libro como si fuera palabra sagrada (que, por cierto, interpretan según les sale de los huevos...)

Al final no le contesté. Si hubiera sido una persona desconocida, habría usado lo que mi hermano y yo llamamos "golpe de remo" (los fans de los Simpsons sabréis a qué me refiero... y los que no... ¡merecéis golpe de remo!). El golpe de remo es la contestación fría a la vez que, casi siempre, despectiva despojando a la otra persona de razón o autoridad para seguir la conversación. Vamos, un portazo en las narices de toda la vida. Pero "respeté". Supongo. A pesar de que hace poco más de una semana que me dije que se acabó lo de "respetar" idioteces. Y sí, evidentemente, considero el vídeo una de las mayores idioteces vistas últimamente (y he visto muchas). Supongo que el respeto no fue hacia ella, ni hacia su pensamiento. El respeto fue hacia la amiga en común, a la que no querría causarle un enfrentamiento con una amiga por religión. Suficientes enfrentamientos ha causado ya la religión. 

Así que aquí estoy, vomitando tonterías por no escribir en su momento un "¿de verdad crees esto?". Por ahorrarle un enfado a alguien que apenas conozco. Porque es más cómodo aparentar que eres inofensiva. Menos problemático.  

miércoles, 22 de octubre de 2014

¿En qué piensas?


Odio que me pregunten qué estoy pensando. Sé que tiendo a quedarme callada y absorta con la mirada en cualquier punto perdido del espacio y que si estás en compañía es raro y muy fácil caer en la tentación de querer saber qué es lo que mantiene a alguien tan concentrado. Sin embargo, mi cabeza no siempre está en pensamientos comunes como la cena, el fin de semana o el partido de fútbol de turno. Una explicación siempre hay, por supuesto, pero ni la mitad de la mitad de las veces es lógica o coherente para quien pregunta. Mi cabeza cae con demasiada facilidad en el Mundo de las Maravillas. Aún recuerdo la última vez que respondí sinceramente a uno de estos momentos. Pensaba en los colores. Sí, en los colores. Azul, rojo, amarillo, morado, negro, blanco... Los colores que nos enseñan en el colegio. Los colores que nos enseñan nuestros padres cuando apenas nos levantábamos un palmo del suelo. Pensaba en lo fácil que nos resulta, a esa edad, ponernos de acuerdo para nombrar un determinado concepto todos de la misma forma. Incluso si ese concepto fuera para cada uno distinto. Me explicaré, o lo intentaré porque esta idea que me ronda en la cabeza desde hace años es mucho más fácil de entender dentro de mi cabeza que fuera de ella
Todos estamos de acuerdo en que este color es rojo, ¿no? Y que el color de el otro lado es azul.
Pero, ¿y si, aunque los llamemos igual, lo viéramos de forma diferente? Es decir, a lo que llamamos todos ROJO, el sujeto A lo ve de lo que llamamos rojo, y el sujeto B lo ve del color que todos conocemos como AZUL. Y el sujeto C lo ve del color generalmente conocido como AMARILLO. Pero a todos nos han enseñado que ese tono, que ese color, tiene que llamarse rojo. ¿Cómo sabríamos que lo vemos distinto? Quizás, yo veo el cielo verde (concepto general de verde) pero me han enseñado que debo llamarlo azul, y quizás para mí los árboles son amarillos y negros, pero me han enseñado que son verdes y marrones. Quizás para mí el marrón y el negro sí combinan perfectamente porque los colores que yo conozco con esos nombres sintonizan bien, y quizás el gurú de la moda los ve con un tono que no congenian y por eso lo decidió así. Quizás para mí el mar es morado en distintos tonos, y para mi madre es rojo, y para mi hermano es verde, pero a todos nos han enseñado que ese tono, lo veamos como lo veamos, debemos llamarlo azul.

Sé que es difícil de entender. Jamás sabríamos si es real o solo una idea loca de una persona con una cabeza con demasiada imaginación. Quizás yo veo este color en el tono que tú ves el verde, y tú lo ves con el tono azul, pero a los dos nos han enseñado que este tono es amarillo.


No es más que un pensamiento imposible (bueno, digamos altamente improbable), pero mi cabeza hace este tipo de cosas más a menudo de lo que me gustaría reconocer en público. Así que cuando me preguntan: ¿en qué piensas? Prefiero responder con una frase más fácil de entender que tener que explicar todo lo que esté pasando en mis pensamientos reales. Porque no solo son los colores... Hay mil preguntas del estilo.
¿Os imagináis la reacción cuando yo intento explicar todo esto? Hay dos posibles. Y las dos están en la siguiente foto.

Y es que ¿y si los locos no están tan locos? A Galileo casi lo queman por decir que la Tierra se movía alrededor del Sol. A Da Vinci más de lo mismo y hoy es considerado uno de los genios más grandes de la humanidad (bueno, vale, Da Vinci estaba un poco más ido...). Imaginad al primero que dijo que la Tierra era redonda.  No me estoy comparando con esos genios NI MUCHO MENOS. Solo quiero señalar que tener pensamientos diferentes no siempre es síntoma de haber perdido la cabeza. Tener pensamientos diferentes solo es síntoma de pensar diferente, pero mejor no decirlo en voz alta.

viernes, 17 de octubre de 2014

Retorciendo el lenguaje

Ayer, una de las primeras noticias que leí al levantarme fue la de que unos inmigrantes habían intentado saltar la valla de Melilla. Dejando fuera todo tipo de debate sobre hasta qué punto es eficaz, o hasta qué punto es inhumano, este tipo de medidas, me llamó de forma desmedida la atención el lenguaje usado. "Inmigrantes". Y diréis, pues vaya chorrada.
Según la RAE, tan de moda en estas últimas horas (echadle huevos y decid "follamigo" conmigo), inmigrante es aquel que inmigra, e inmigrar es salir de tu país y LLEGAR A OTRO para establecerse en él. A lo que iba, que si, como en todo momento nos recalcan los medios, los muchachos no llegaron a tocar suelo español, no son inmigrantes. Sencillamente porque jamás llegaron. En todo
caso emigrantes. Pero claro, ¿qué suena más potente? ¿"Doscientos inmigrantes intentan asaltar la valla de Melilla" o "Doscientos emigrantes intentan llegar a España"? Preferimos usar emigrante para este españolito que ha tenido que salir a buscarse el pan a otro país, generalmente Alemania o Reino Unido, e inmigrante para ese negro inculto que viene a robarnos el trabajo, ¿no? Bueno, miento, para el español que se va porque aquí no tiene nada se usa "movilidad exterior".

Parece una soberana tontería, pero el lenguaje es el mecanismo más peligroso de nuestra vida diaria, es nuestro vehículo para formar ideas en otras personas, para comunicarnos. El poder de las palabras radica en quien sabe usarlas, y ese poder está mal utilizado cuando pervertimos el lenguaje hasta hacer cambiar el sentido de las palabras.

España es un país desarrollado. ¿No? O eso nos cuelan todos los días. Vale. Algo desarrollado es algo completo. Algo en vías de desarrollo es algo que está mejorando. Entonces un país en vías de desarrollo está mejorando, pero España está estancada? ¿O cómo va eso?

Hay una que me gusta muchísimo. Si buscas "cristianismo" en el diccionario te sale religión cristianaSi buscas "vudú"... "Creencias y prácticas religiosas que incluyen fetichismo, culto a las serpientes, sacrificios rituales (...)". Ah. Que el cristianismo es religión, pero el vudú no. Ir a la iglesia no es una práctica religiosa. El sacrificio del pan y el vino no es ritual. Y el cristianismo no es fetichista porque claro, no rinde culto a algún ídolo al que se le atribuye poderes sobrenaturales. Bailar alrededor del fuego para que llueva no es religión, pero ir a la iglesia y pedirlo mirando a un señor crucificado sí. Entiendo.

Colón descubrió América. Descubrir: Hallar lo que estaba ignorado o escondido. Colón descubrió América porque los nativos ignoraban que ya tenían algo llamado existencia. Los descubrió, claro, porque ellos no sabían que existían. GRACIAS A LOS EUROPEOS ¡OH BENDITA CIVILIZACIÓN! POR LLEGAR Y ENSEÑAR A CULTURAS RIQUÍSIMAS Y ANTIQUÍSIMAS EL NOBLE ARTE DE VIVIR.

Como decía el Gran Wyoming: "Se llama trata de blancas y no trata de personas porque vender blancos es un delito".

"El lenguaje nos ayuda a capturar el mundo, y cuanto menos lenguaje tengamos, menos mundo capturamos. O más deficientemente. Una mayor capacidad expresiva supone una mayor capacidad de comprensión de las cosas. Si se empobrece la lengua, se empobrece el pensamiento." - Lázaro Carreter.

Otro día hablaré de lo de "orgulloso de ser español"...

Pero no creáis que esto solo se hace con conceptos que ya tenemos asimilados. Ahora lo intentan con otros nuevos.

"Crecimiento económico negativo". Crecimiento es aumento. Negativo. ¿Crecer pá abajo?
"Cese temporal de la convivencia". Referido a la separación de la Infanta Elena. Decir "separación" o divorcio era demasiado.
"Recargo temporal de solidaridad". Soraya Saéz de Santamaría hablando de impuestos. Con dos cojones. Solidaridad de los de abajo para que los de arriba puedan seguir comprando con tarjetas opacas lencería femenina.
"Ticket moderador sanitario". Artur Mas, creo que quería decir "Vais a pagar otra vez por lo que ya pagáis en los impuestos, porque no podemos dar paracetamol a todos y que Pujol robe a la vez".
"Devaluación competitiva de los salarios". El BCE evitando el "vais a cobrar una puta mierda, o mejor, vais a trabajar gratis".
"Medidas excepcionales para incentivar la tributación de rentas no declaradas". Es que "blanquear la pasta" solo es para los traficantes de droga.
"Procedimientos de ejecución hipotecaria" = "Os vamos a dejar en la puta calle".
"Flexibilizar el mercado laboral" = "Te voy a despedir cuando me salga de las campanas".


miércoles, 24 de septiembre de 2014

#HeForShe

Hoy no voy a hablar yo. Hoy va a hacerlo Emma Watson. Sí, "la de Harry Potter". Por favor, tomad doce minutos de vuestra vida para intentar entender un poco mejor la situación y, de paso, que Hermione Granger os dé una lección a más de uno (y una, que es lo peor) sobre lo que nos pasa por la cabeza a muchas mujeres.


“Hoy lanzamos la campaña HeForShe. Me dirijo a vosotros porque necesito vuestra ayuda. Debemos intentar movilizar al mayor número posible de hombres y jóvenes para que sean defensores del cambio. No sólo queremos hablar de ello. Queremos intentarlo y asegurarnos de que es tangible.

Me nombraron Embajadora de buena voluntad de ONU Mujeres hace seis meses. Cuanto más hablaba de feminismo, más me daba cuenta de que luchar por los derechos de las mujeres se ha convertido demasiado a menudo en un sinónimo de odio contra los hombres. Si hay algo que sé con certeza es que esto tiene que finalizar. Para que conste, el feminismo por definición es la creencia de que los hombres y los mujeres deberían tener igualdad de derechos y oportunidades. Esta es la teoría política, económica y social de la igualdad de sexos.

Cuando tenía ocho años, me llamaron mandona porque quería dirigir una obra de teatro que habíamos organizado para nuestros padres. Cuando tenía 14 años, empecé a ser sexualizada por ciertos elementos de los medios de comunicación. A los 15, mis amigas empezaron a dejar los equipos de deporte porque no querían parecer masculinas. A los 18, mis amigos varones no podían expresar sus sentimientos.

Decidí que era feminista. A mí no me resultó complicado, pero mis recientes investigaciones me han mostrado que el feminismo se ha convertido en una palabra poco popular. Las mujeres están eligiendo no ser identificadas como feministas. Aparentemente, esa expresión es percibida como demasiado fuerte, demasiado agresiva, aisladora, anti-hombre, e incluso inatractiva.

¿Por qué esta palabra se ha hecho tan incómoda? Creo que es un derecho que me paguen lo mismo que a mis compañeros hombres. Creo que es un derecho que pueda tomar decisiones sobre mi propio cuerpo. Creo que es un derecho que las mujeres estén involucradas por mí en las políticas y decisiones que afectarán mi vida. Creo que es un derecho que socialmente, se me ofrezca el mismo respeto que a los hombres.

Pero tristemente, puedo decir que no hay ni un solo país en el mundo en el que las mujeres puedan esperar estos derechos. Ningún país del mundo puede decir todavía haber conseguido la igualdad de géneros. Estos derechos están considerados como derechos humanos pero soy una de las afortunadas.

Mi vida es un privilegio porque mis padres no me quisieron menos porque naciera niña. Mi colegio no me limitó porque fuera niña. Mis profesores no asumieron que llegaría menos lejos porque daría a luz a un hijo algún día. Estas influencias son las embajadoras de igualdad de género que me han hecho lo que soy ahora. Pueden no saberlo pero son las feministas involuntarias que necesita el mundo hoy. Necesitamos más de ellas.

Si seguís odiando la palabra, no es la palabra lo que es importante. Es la idea y la ambición que hay detrás de ello, porque no todas las mujeres han recibido los mismos derechos que yo. De hecho, estadísticamente, muy pocas lo han conseguido.

En 1997, Hillary Clinton hizo un famoso discurso en Pekín sobre los derechos de las mujeres. Desafortunadamente, muchas de las cosas que ella quería cambiar siguen existiendo hoy en día. Lo que me llamó la atención es que menos del 30% de la audiencia eran hombres. ¿Cómo podemos lograr el cambio en el mundo cuando sólo la mitad está invitada o se le recibe para participar en la conversación?

Hombres, me gustaría aprovechar esta oportunidad para extenderos una invitación formal. La igualdad de géneros es vuestra cuestión también. Porque hasta la fecha, he visto el papel de mi padre poco valorado por la sociedad. He visto a hombres jóvenes sufrir enfermedades mentales, siendo incapaces de pedir ayuda por miedo a que ello les haga menos hombres. De hecho, en el Reino Unido el suicidio es la mayor causa de muerte de los hombres entre 20 y 49 años, eclipsando los accidentes de tráfico, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. He visto a hombres sentirse frágiles e inseguros por lo que se considera éxito masculino. Los hombres tampoco tienen los beneficios de la igualdad.

No hablamos muy a menudo de los hombres siendo presos de estereotipos de géneros pero puedo ver que existen. Cuando sean libres, las cosas cambiarán para las mujeres como consecuencia natural. Si los hombres no necesitan ser agresivos para ser aceptados, las mujeres no se verán obligadas a ser sumisas. Si los hombres no necesitan controlar, las mujeres no tendrán que ser controladas.

Tanto los hombres como las mujeres deberían sentirse libres para ser sensibles. Tanto los hombres como las mujeres deberían sentirse libres para ser fuertes. Es hora de que veamos los géneros como un espectro en lugar de dos ideales opuestos. Deberíamos dejar de definirnos por lo que no somos y empezar a definirnos por lo que somos. Podemos ser más libres y esto es de lo que trata HeForShe. Es sobre la libertad. Quiero que los hombres acepten la tarea para que sus hijas, sus hermanas y sus madres puedan ser libres de prejuicios pero también que sus hijos tengan el permiso de ser vulnerables y humanos también que reclamen partes de ellos que habían abandonado, y con ello, sean una versión más verdadera y completa de ellos mismos.

Podréis pensar: ¿Quién es esta chica de Harry Potter? ¿Qué hace en la ONU? Yo también me lo he estado preguntando a mí misma. Todo lo que sé es que me preocupa este problema y que quiero mejorarlo. Y habiendo visto lo que he visto, y teniendo esta oportunidad, siento que es mi responsabilidad decir algo. El estadista Edmund Burke dijo que todo lo que necesita para que triunfen las fuerzas del mal es que los hombres buenos y las mujeres buenas no hagan nada.

Mientras me ponía nerviosa por este discurso y pasaba mis momentos de duda, me decía a mi misma firmemente: Si no soy yo, ¿quién? Si no es ahora, ¿cuándo? Si se os asaltan dudas cuando una oportunidad se os presenta a vosotros, espero que estas palabras os ayuden. Porque la realidad es que si no hacemos nada, nos llevará 75 ó 100 años antes de que las mujeres puedan esperar ser pagadas lo mismo que los hombres por el mismo trabajo. 15,5 millones de niñas se casarán siendo niñas durante los próximos 16 años. Y al paso que vamos, no será hasta 2086 cuando todas las niñas africanas de zonas rurales puedan tener educación secundaria.

Si creéis en la igualdad, podéis ser una de las feministas involuntarias de las que hablaba anteriormente y por eso os aplaudo. Debemos luchar por un mundo unido, y la buena noticia es que tenemos una plataforma. Se llama HeForShe. Os invito a dar el paso, ser vistos y preguntaros: si no soy yo, ¿quién? Si no es ahora, ¿cuándo? Gracias.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Novela en construcción. Fragmento C7

Cuarenta minutos más tarde, Pablo ocupaba el asiento del copiloto.
Miguel observó con atención cada uno de los gestos de su compañero hizo desde que lo vio salir del portal, intentando leer en su rostro una pista sobre cómo había ido la cena con Lucía, pero Pablo se limitó a saludarlo con un gesto de cabeza cuando reconoció el coche y un seco “hola” cuando subió. Encendió la radio en cuanto Miguel arrancó el motor, cortando así cualquier intento del joven rubio de iniciar una conversación. Jenny from the block retumbó en los altavoces.

-          ¿Dónde es? – preguntó cuando por fin decidió hablar tras quince minutos de conducción silenciosa.
-          En Marbella. Nivel uno, algo sencillo. Tenemos que averiguar dónde esconde un viejo ricachón a Cristina y Anita.
-          ¿Ha secuestrado a dos chicas? – preguntó Pablo abriendo los ojos totalmente escandalizado.
-          No, hombre, no seas fatalista. He dicho nivel uno – mirándolo como si eso lo explicara todo. – Es el nombre de una embarcación pequeña. No sabemos exactamente de qué tipo, ni en qué puerta está atracada, si es que están en un puerto y no escondida en algún otro sitio. A bordo contiene unos ficheros con datos muy importantes para La Compañía, parece ser que ha descubierto a qué se dedican algunos de nuestros  buscadores y planea chantajearlos. Hay que recuperar o destruir esos documentos, pero para eso tenemos que localizar antes a Cristina y Anita.
-          ¿Y qué pasará con él?
-          ¿Con quién?
-          Con el viejo ricachón.
-          No lo sé. Tampoco me importa, sinceramente. Es un tío que no sabe lo que quiere, pero que está dispuesto a todo para conseguirlo. Se merece lo que le pase. Creo que tiene tratos con la mafia rusa por toda la costa – agregó encogiéndose de hombros. – Ésta preocupación por el objetivo no es habitual. ¿Tiene algo que ver con tu cena de anoche con tu amiga? ¿No fue bien?
-          Fue mejor de lo que esperaba – admitió Pablo. – Se lo tomó con bastante… diplomacia. Y apenas hizo preguntas, aunque esta mañana me advirtió que tenía muchas y que me haría más cuando nos viéramos de nuevo.
-          Espera, espera – interrumpió Miguel con una sonrisa flotándole en los labios. – No sé si he oído bien. ¿Has dicho esta mañana?

Pablo no consiguió reprimir una sonrisa y se pasó la mano por el pelo mientras asentía.

-          ¿Vuelve a pasar la noche contigo y tú lo calificas como “se lo tomó con diplomacia”? ¡Eres un cabrón con mucha suerte! Si su primera reacción ha sido esa, con el tiempo solo puede mejorar. ¡Lo has conseguido!
-          No es tan sencillo, Miguel. Me está dando una tregua. Quiere creer mis palabras, mis explicaciones, y está frenando sus dudas y su curiosidad natural. En algún momento llegarán sus preguntas, y estoy seguro de que serán lo suficientemente afiladas como para poner en apuros esta precaria situación.
-          Pero estás ignorando lo más importante de todo. Ella quiere creerte, tienes su predisposición. Seguirá a tu lado si tú no la cagas con una nueva mentira.

No respondió. Meditó en silencio sobre lo que su amigo acababa de decir y se dio cuenta de lo mucho que se parecía a lo que le había dicho Paty por teléfono: “No vuelvas a cagarla y ella volverá junto a ti”. Dejó vagar su mirada por el paisaje marino. El día estaba despejado y el mar brillaba con los reflejos del sol. Casi no había viento, por lo que el agua se mantenía en calma, sin apenas ondulaciones ni movimiento. Tendría que volver a hablar con Lucía. Había omitido deliberadamente el detalle de que ese trabajo era para toda la vida, pero ahora sabía que debía contárselo cuanto antes. En los pocos meses que llevaba en La Compañía había oído muchos rumores sobre agentes que trataban de dejar sus obligaciones y desaparecían misteriosamente, o sufrían accidentes con el coche cuando volvían a casa del supermercado. Miguel le había dado a entender que esa información contenía parte de verdad, pero que tampoco era cierta por completo. Era preferible que nadie dejara La Compañía, sí, manejaban mucha información delicada y cualquier agente “liberado” podía sufrir la tentación de lucrarse con esos datos. También era verdad que algunos agentes habían intentado retirarse de malas maneras y habían sufrido las consecuencias de intentar amenazar a La Compañía. Sin embargo, no era lo habitual. Según Miguel, los trabajadores retirados desaparecían por voluntad propia. Tras años de dedicación a una vida poco convencional, la mayoría prefería mudarse a lugares donde nadie los conociera, rompiendo todos los lazos existentes con su modo de vida anterior.

-          ¿Por qué no la invitas a conocer La Compañía? Que vea nuestro trabajo. – Pablo empezó a negar con la cabeza, pero Miguel no se dio por aludido. – Quizás cuando nos conozca desde dentro cambia de opinión respecto a lo de respetar la privacidad, como tú dices. Y te entenderá mejor. Tú no tendrás que explicarle nada porque ella ya lo habrá visto de primera mano y, quién sabe, puede que incluso se anime a trabajar con nosotros.
-          No – negó Pablo endureciendo el rostro.
-          No, ¿qué?
-          No trabajará con nosotros.
¿Por qué no? Sería la manera más fácil de ahorrarte mentiras y excusas, a ambos bandos. No puedes ocultarla para siempre. Y creo que no existe ninguna norma de empresa que te prohíba mantener relaciones con los compañeros de trabajo – bromeó Miguel.

martes, 16 de septiembre de 2014

#NoAlTorodelaVega

Hoy, 16 de septiembre de 2014, en una época en la que se nos presupone civilizados, un pueblo ha vuelto varios siglos atrás (dejando atrás la Edad Media con creces) y perseguido, lanceado y torturado hasta la muerte a un animal para el disfrute de una panda de cavernícolas que jaleaban el evento y lo defienden calificándolo de "tradición".

Por cruel que este hecho ya de por sí sea, todavía puede empeorar. Y mira que es difícil. Se puede defender lo indefendible alegando como el Ayuntamiento de Tordesillas que "el animal no sufre, es parte de la fiesta, no la víctima. Encontrar la belleza en lugares insospechados, ésa es la clave". Y agarraos que no se detiene ahí: "Las endorfinas y bilirrubina hacen que el toro solo disfrute de la fiesta. Está demostrado científicamente". Olé. Con dos huevos y menos veinticinco de masa cerebral.

No sé de qué me extraño, ya que son bestias, ni razonan ni sienten como nosotros, luego está el pobre toro que tiene que sufrir a estos seres. Seres anclados en el medievo, en una tradición que enorgullece a unos desgraciados y asquea al resto de la humanidad. Por favor, si vamos a elegir la Edad Media como época en la que vivir, vamos a hacerlo con todas las consecuencias. Decapitaciones en la plaza del pueblo al estilo revolución francesa y si miramos unos años atrás, lucha de gladiadores a muerte en los circos. O incluso podemos crear nuevas tradiciones. Por ejemplo, en mi casa es tradición gritar un "OLÉ" muy fuerte cuando un toro cornea a un tipo con traje de luces, os la podemos prestar al resto de la sociedad. Y si esa no os gusta se me ocurra otra genial, lanzar desde el campanario del pueblo a los lanceros de Tordesillas, ¿qué os parece?

"Es que no se puede comparar a las personas con los animales". Han apedreado a una muchacha que se manifestaba contra esta barbarie. Parece ser que ni siquiera tienen suficiente materia gris para distinguir a una muchacha de un morlaco. O es que es hora de asumir ya que son unos sádicos salidos de las entrañas del infierno que se creen con el derecho divino de hacer lo que quieran con la vida del resto de seres que les rodean. Y ese tipo de personas merece sufrir en su propia piel el sufrimiento que ellos infligen al resto. "Respeta mis tradiciones" dicen. ¿Se puede respetar un sacrificio de una persona a un Dios? ¿Una ablación? ¿La quema de mujeres en la hoguera? ¿El esclavismo? Todas fueron tradiciones, pero hay algo que los seres humanos hacen de vez en cuando: EVOLUCIONAR. No puedo respetar a Atapuerc... Tordesillas. No puedo.

No espero que los lanceros entiendan algo, ni siquiera espero razonar con ellos alguna vez (seamos coherentes, no se puede razonar con gente con estiércol por cerebro). Sin embargo, espero que el resto de la sociedad se lo plantee de esta manera: ¿cómo le explicarías esta "tradición" a un niño?

PD: Gracias a Sarita Lastre por plantearme esta duda: ¿en Tordesillas cómo eligen al tonto del pueblo? Porque la competencia es altísima.